6.11.10

Las nuevas reglas de las noticias


Leo en el blog A los medios la traducción de unos postulados que el periodista Dan Guillmor hizo en el diario británico The Guardian. Leerlos es una interesante manera de repensar ciertas funciones del periodismo en estos tiempos. Los comparto

Veamos las ideas que plantea “Las nuevas reglas de las noticias”:

1. No debería cubrirse todo el tiempo aniversarios. Es una forma de no trabajar demasiado.

2. Podría dársele a la audiencia una participación más activa en las noticias.

3. La transparencia es el principio fundamental: debería acompañarse la noticia con un recuadro con las preguntas que al periodista le quedan sin responder.

4. Debería tenerse una comunicación con los lectores acerca de los errores cometidos en las coberturas y de lo que se puede aprender de ellos.

5. Generar espacios de conversación con los lectores que prioricen los comentarios que se publican con nombre verificado, especialmente para las editoriales o las cartas de lectores.

6. La transcripción de declaraciones no es periodismo. Sería bueno que además de los dichos se aporten los hechos.

7. Sería bueno reemplazar las expresiones que usan las fuentes por lenguaje más preciso. Por ejemplo, en los casinos no se juega, se apuesta; lo que discutíamos no era el “matrimonio gay” sino el matrimonio igualitario.

8. Deberían incluirse todos los enlaces y referencias que enriquezcan la información.

9. Si se compartieran las fuentes y los datos, alguien podría seguir desarrollando la información.

10. Podríamos ayudar a que la gente se convierta en fuente y no solo en consumidor pasivo de información.

11. Cosas como “Los 1o más…” es una forma cómoda de inventar noticias.

12. En pocos casos se justifica citar con nombre y apellido personas comunes y corrientes. A menos que se dé evidencia de que efectivamente esa persona existe y dijo lo que dijo. ¿Qué aportan tan citas de Juan Pérez y María Gómez sobre un tema cualquiera? A veces uno tiene la impresión que el periodista se inventa esos nombres para decir lo que tenía ganas.

13. Si se le concedió reserva a una fuente que mintió o simplemente, usó al periodista en una operación, debería considerarse la difusión de ese nombre. Y esa fuente debería conocer que eso podría ocurrir.

14. La palabra “debe” no tendría que usarse en las notas editoriales.

15. Es valioso referenciar a otros medios o sitios donde se esté cubriendo la información que se ofrece para dar una perspectiva más amplia. Y especialmente, citar a otros medios que estén ofreciendo información que nosotros no demos o que se nos haya pasado.

16. Referenciar los aportes de los competidores es más ético que hacer como que no existen. O peor, hablar de la información sin referir quién la produjo.

17. Si se considera que un tema es importante, el periodista no debería abandonarlo.

18. Los temas o personas que se cubran regularmente deberían estar acompañados por información contextual que permita acceder rápidamente a los antecedentes.

19. Cuando la noticia lo justifique, es valioso orientar a la audiencia acerca de qué puede hacer con la información que se ofrece.

20. Es imprescindible que los públicos conozcan quién está atrás de cada información. Las fuentes oficiales se esfuerzan por intervenir en las noticias sin que se note su influencia. Y muchos periodistas le conceden el beneficio del anonimato en lugar de mostrar a la audiencia cómo presionan para dar su versión.

21. La evaluación de una situación debería hacerse de manera ecuánime, sin exagerar los riesgos ni abusar de anécdotas de situaciones extremas que puedan generar pánico o preocupación en los lectores.

22. Evitar publicar esas columnas de políticos, funcionarios y empresarios que suelen ser escritas por sus colaboradores. Que publiquen estas columnas en sus sitios web.

Algunos de ellos parecen tan obvios que es raro que no se cumplan

5.11.10

Casa de citas: Mankell


En la novela La flasa pista de Henning Mankell encontré este parrafo dedicado al periodismo.


(...)Fue Ture Svanberg el que me enseñó el oficio de periodista. Solía decir que había dos tipos de escritores. "Uno es el tipo que cava la tierra en busca de la verdad. Está abajo en el hoyo echando la tierra hacia arriba. Pero encima de él hay otro hombre devolviendo la tierra abajo. Él también es periodista. Entre ambos siempre hay un duelo. La lucha de fuerza del tercer poder del Estado por el dominio que nunca acaba. Tienes periodistas que quieren informar y descubrir. Tienes otros que ejecutan los recados del poder y contribuyen a ocultar lo que realmente está ocurriendo". Y así era. Lo aprendí con rapidez, a pesar de tener sólo quince años. Los hombres del poder siempre tienen empresas de limpiezas y funerarias simbólicas. Hay cantidad de periodistas que no dudarían en vender sus almas por ejecutar sus recados. Volver a tapar la tierra. Enterrar los escándalos. Elevar las apariencias a verdades, garantizar la ilusión de la sociedad limpia."

4.11.10

Paradojas (o no tanto) de los medios. Los docentes no son consultados en las noticias educativas.

Les aconsejo esta nota de Periodismo Social.

Los docentes son apenas el 11,7 por ciento de las voces consultadas en las noticias educativas. El número es bajísimo en relación a las otras fuentes consultadas, con predominio de los representantes de los poderes públicos (Ejecutivo, Legislativo, Judicial) presentes en el 40 por ciento del total de fuentes oídas.
Una voz fundamental de todo el proceso educativo se queda así casi silenciada en las coberturas publicadas en los diarios.
Los datos se desprenden de la investigación “Niñez y adolescencia en la prensa argentina”, sobre las noticias publicadas en 2009 por 22 diarios de todo el país, que fue realizada por sexto año consecutivo por el Capítulo Infancia de Periodismo Social, junto a sus socios UNICEF y Fundación Arcor y que fue presentada el 7 de septiembre en el Centro Cultural Rojas.
La poca presencia de la voz de los docentes en las noticias no varió significativamente en los últimos años: en 2204 fue de 11,2 por ciento, en 2007 fue de 14,6 por ciento.
¿Esto significa que en la agenda de los medios cada vez importa más la crónica de una protesta de maestros y las negociaciones entre sus gremios y el Estado que la realidad cotidiana en las aulas? Una cosa es cierta: los docentes son muy poco consultados por los medios sobre su tarea diaria con los chicos en el aula.
Y sobre este punto hay que entender una cosa: no todo lo que pasa dentro de las aulas son malas noticias. Hay experiencias positivas que contar. Y muchos docentes que las promueven y las llevan adelante.
El reconocimiento hacia el trabajo de los maestros, particularmente, fue reflejado en ocasión de algún premio otorgado a algunos casos particulares o alguna nota especial.
Pero no mucho más
Por su lado, las fuentes ubicadas fuera del ámbito de la educación formal, como especialistas u organizaciones de la sociedad civil, que pueden aportar distintas miradas a partir de sus conocimientos teóricos o experiencias prácticas concretas, permanecen lejos de las más consultadas en las notas sobre Educación. Incluso, perdieron lugar desde el primer monitoreo, en 2004, cuando representaron el 5,6 por ciento. En 2009, ese número se redujo a 3,3 por ciento.

Otros datos sobre la agenda de Educación en los diarios

Educación, el segundo tema más tratado
La investigación analiza lo publicado entre enero y diciembre de 2009 por 22 diarios de todo el país y muestra que Educación fue el segundo tema más tratado en la agenda de infancia y adolescencia por esos medios, con un 21,9 por ciento del total de noticias, detrás de Violencia, que lidera el ránking con 28,6%.
Los dos temas concentran casi la mitad de noticias sobre infancia y adolescencia en los medios monitoreados y muestran una agenda que a su vez deja afuera cuestiones centrales, que afectan e involucran a muchos chicos y chicas pero que no tienen espacio en los medios impresos.

Calidad de la Educación, uno de los enfoques menos elegidos
El año pasado, apenas poco más del 19 por ciento de las notas educativas hablaron sobre la calidad de la educación que reciben los chicos y chicas. Fue uno de los enfoques con menos noticias, que en casi el 70 por ciento se refirieron a cuestiones como Huelgas y Reivindicaciones docentes, Presupuesto e Infraestructura.

¿Qué es “Niñez y adolescencia en la prensa argentina?

La investigación “Niñez y Adolescencia en la prensa argentina”, la sexta de una serie anual realizada por el Capítulo Infancia de Periodismo Social, analizó más de 4.100 noticias publicadas en 2009 por los principales diarios del país con la intención de alentar a los medios a incluir los derechos de niños, niñas y adolescentes entre sus prioridades editoriales. Este año, por segunda vez, se presenta una investigación que detalla la cobertura de un tema en particular: los temas educativos en la agenda de los diarios. En 2009, la investigación se centró en los chicos acusados de cometer delitos y el tratamiento que hicieron de sus historias los 22 diarios incluidos en este relevamiento.
La publicación, sin precedentes en el país tanto por sus dimensiones como por su estricta metodología estadística, incluye análisis, cuadros, opiniones de expertos y reflexiones de profesionales de la comunicación que participan cada día en la construcción de las noticias sobre niños, niñas y adolescentes.
Las noticias analizadas han sido clasificadas exhaustivamente según la técnica exclusiva de la Red ANDI América Latina.

3.11.10

Contar historias sigue siendo el objetivo del periodismo.


En el blog www.pulsosocial.com encontré la muy buena nota sobre cómo contar historias en la época de los medios sociales. Ambas cosas son muy recomendables.
De ese traigo algunos tips interesantes para repensar la relación periodismo y web 2.0

En resumen a la hora de contar historias en Internet:

1. El periodista debe conocer la técnica del periodismo narrativo, lo mejor para conseguir esto es leer no sólo buenas crónicas y reportajes que se pueden encontrar en Internet sino también a los escritores clásicos, tanto novelistas, cuentistas como poetas. Así mismo, encontrar una estética audiovisual y sonora, aprendiendo del cine, la fotografía y la música.

2. La crónica o el reportaje no sólo es escribir bien y largo, va más allá de eso. Se trata de buscar historias y los personajes detrás de éstas.

3. Puedes encontrar tus fuentes en cualquier lugar de Internet y luego ir fortaleciendo tus vínculos con éstas. Es un proceso que puede ir de un menor a un mayor acercamiento con la fuente: escribiendo un comentario en su blog, siguiéndolo por Twitter, agregándolo a Facebook, añadiéndolo a Gtalk y, por último, invitándolo varias veces a hablar por Skype.

4. La estructura de una narración es muy importante, lo ideal es combinar audio, texto e imagen, es decir, hacer periodismo hipermedial. Un ejemplo es Presencias. Relatos de vida en el espacio de los muertos.

5. No te olvides de contrastar y verificar. El periodismo narrativo no es inventar sino crear a partir de la investigación y de los hechos no ficticios.

6. Tener una activa comunicación web no sólo te ayudará a generar una importante reputación online, sino también a difundir tu trabajo y a encontrar sobre qué escribir, sea cual sea el tema de tu interés.

7. La promoción y la difusión que hagas de tu trabajo será muy importante, pero si éste cumple con el principal requisito de contar historias, seguro, que el voz a voz de los Social Media ayudará a que sea más visible. Las personas siempre estamos ávidas de historias.

8. Sé todo lo creativo que puedas y crea diversas maneras en que tu lector pueda interactuar contigo y con el contenido que generas.

2.11.10

Nueva columna en radio

Me incorporé como colaborador en el programa Radio Graficos que conduce Gonzalo Nuñez hablando de temas de educación todos los jueves. Los invito a escucharlo.

1.11.10

Periodismo free lance o periodismo portátil.

Hoy mientras leía el interesante libro de crónicas de Juan Pablo Meneses Equipaje de mano, recordé esta nota que había publicado originalmente en De profesión periodista un extinto blog.
Se trata de una descripción de sus ventajas y desventajas del periodismo portátil. Es extensa, pero vale la pena..

Cada vez con más frecuencia me preguntan: ¿Conviene ser un periodista freelance ? Y siempre, irremediablemente, aunque sea en la cafetería de una ciudad helada o en las arenas de una playa tropical, digo claramente que no. No conviene, amigo. Y lo digo seriamente.

Desaliento a los periodistas de redacciones cansados de sus jefes, de sus editores que les cortan textos sin leerlos, de los sueldos bajos, de sus caras azules de tanto reportear por teléfono y no salir a la calle salvo cuando hay un amago de incendio. Desmoralizo a los estudiantes de periodismo que sueñan con una vida de viajes, aventuras, mujeres vaporosas, carreras de autos y guerras crueles en países exóticos y que ven en el reportero independiente una suerte de último héroe en tiempos dominados por los grandes multimedios.

No solo eso. Les cuento que en este negocio se paga poco, mal y tarde. Que no hay contrato fijo (hasta los periodistas de redacciones cada vez tienen menos contratos en blanco). Que se vive de lo que se produce (con el terrible peligro de mercantilizar tu vida). Que trabajar sin horarios equivale, finalmente, a estar todo el tiempo conectado. Y a los nuevos, que se creyeron eso de que la era digital -con tecnología al alcance de cualquier mano- democratizó los medios, les recuerdo la frase base de la economía de hoy: el grande se come al chico. Y el periodista independiente, por mucho trabajo que tenga, siempre será el insignificante dentro de un océano de tiburones.

Les advierto que no solo van a tener que escribir y viajar (los dos grandes amores del periodista), sino que deberán aprender a buscar temas, producir historias, vender artículos, financiar reportajes, negociar una buena paga, y además cobrarla. Y para cobrarla no solo deberán tener paciencia (algunos, especialmente en Latinoamérica, llegan a tardar más de un año en pagarte), sino que también deben tener una adecuada cuenta de banco, facturas internacionales (el freelance suele trabajar para varios países) y hasta un código Swift para los reembolsos en otras monedas.

Les recuerdo que todas esas actividades juntas (las periodísticas y administrativas) las deberán hacer por lo menos una vez a la semana: no hay en toda habla hispana un medio que te pague un trabajo con lo suficiente para vivir un mes. Les agrego que la mayoría de la gente trabaja con horario de oficina, así que por las tardes se sentirán solos. Que las cuentas llegan y no te esperan. Les digo que en muchos casos serán tratados con la óptica del inmigrante ilegal: si no te gusta, te jodes.

Y ahí, cae sobre nuestras despistadas cabezas la pregunta: ¿Uno es freelance por opción, o porque no quedó otra alternativa? ¿Será que uno elige conscientemente vivir lejos del amparo contractual de un gran medio, o es que finalmente las circunstancias -políticas, económicas, religiosas y sociales; por nombrar las más obvias- son las que nos llevan a estar en la industria, pero desde un costado?

La misma pregunta se le podría hacer a cualquiera que viva al margen: ¿Estás fuera porque quieres o porque no te dejan entrar? Y curiosamente es posible, muy posible, que el aislado responda lo mismo que muchos periodistas freelance : por las dos razones. Y las dos al mismo tiempo.

Siempre las dos al mismo tiempo. El periodista independiente no tiene jefe, y tiene muchos a la vez. Es dueño de su tiempo, y es esclavo del reloj. Es el mercenario pragmático, y es un romántico sin remedio. Es un afortunado que tiene tiempo para viajar, y es la carne de cañón que tenemos para las emergencias. Es libre, y está atrapado.

Oficina portátil

Siempre he trabajado como freelance , aunque fue a partir del año 2000 que comencé a llamar a mi estilo de trabajo "periodismo portátil". Ese año había ganado algo de dinero en un concurso de crónicas, y con los dólares en el bolsillo me compré una laptop y una cámara digital. Metí todo en una pequeña maleta y me fui de Chile a escribir historias por el mundo. Ya van más de ocho años y todavía no regreso.

Una de las influencias para lanzarme a la aventura fue la novela Historia abreviada de la literatura portátil , de Enrique Vila-Matas. Desde las primeras páginas sentí que los requisitos de admisión para ser un buen "shandy" [cofradía creada por el escritor español, tomada de La vida y opiniones del caballero Tristram Shandy , de Lawrence Sterne] eran similares a los que debía tener todo el que quisiera hacer periodismo portátil: "Poseer como primera condición una obra ligera, transportable, nada retórica y que ocupe poco lugar en la maleta. Debe ser, además, un viajero impenitente, casi un nómada. No pretender grandes ideales, ni plantearse propósitos sublimes. Funcionar como un individuo autónomo. Ser lo suficientemente insolente para enfrentarse con el orden establecido y sentir solidaridad por los desheredados de la Tierra".

Así como Vila-Matas ha confesado que "lo importante no es ambicionar la fama o el ser escritor, sino escribir", creo que la principal ambición del periodista portátil debe ser poder viajar y sobrevivir de lo que se escribe, por sobre los laureles efímeros o los aplausos de las academias estilísticas. En tiempos que cada vez más periodistas se convierten en periodistas freelance por la única meta de poder subsistir teniendo independencia de sus jefes, el que se vuelca al periodismo portátil busca además -y por sobre todo- recorrer diferentes mundos y vivir de lo que vas contando.

No es casual que mi primer libro de crónicas se llame Equipaje de mano , el nombre de la maleta emblema de lo portátil. Ni que haya sido escrito en cibercafés de medio mundo. Ni que cada una de sus diez crónicas fuera editada por un escritor distinto desde una ciudad diferente del planeta (Juan Villoro desde Barcelona, Alberto Fuguet desde Santiago de Chile, Alma Guillermoprieto desde el D.F., Jon Lee Anderson desde Bagdad; citando algunos ejemplos). Tal vez por eso me gusta pensar en Equipaje de mano , como el primer libro completamente de periodismo portátil.

Desde que partí, el periodismo portátil ha tenido sus cambios técnicos. Por ejemplo, ya no es necesario cargar una laptop. Desde que comprobé que en el mundo hay casi tantos cibercafés como pobres y que cada vez cuesta más barata la hora de conexión, eliminé el riesgo de que me robaran la computadora y adopté los centros de Internet como mi despacho. Una oficina portátil que está en cualquier sitio y que se parece mucho a la redacción de un diario. Solo que a diferencia de los periodistas de planta, que ven todos los días a la misma gente, en la oficina portátil casi nunca ves la misma cara dos veces.

País portátil se llamó la novela que en 1968, en pleno boom latinoamericano, se ganó el premio Biblioteca Breve de Seix Barral. Hace poco le preguntaron a su autor, el venezolano Adriano González León, si sería posible hacer poesía con las noticias de todos los días. Adriano respondió con singularidad: "Las noticias de todos los días son completamente imbéciles, sobre todo las políticas, pero las noticias curiosas sí dan pie para soñar". Al igual que el autor de País portátil , creo para el periodista portátil la noticia diaria es anécdota, y que la anécdota es su verdadera noticia. Esa debe buscar.

Cada vez con más frecuencia me preguntan: ¿Conviene ser un periodista freelance ? Y siempre, irremediablemente, aunque sea en la cafetería de una ciudad helada o en las arenas de una playa tropical, digo claramente que no. Los costos son muy altos, para un beneficio demasiado menor. Para eso, mejor ser un periodista portátil.

Gracias al periodismo portátil he disparado un fusil AKA47 en Vietnam, aparecí en una película porno en Nueva York, estuve en un torneo de niños boxeadores en el pueblo del poeta chileno Jorge Teillier, celebré el título mundial de Fórmula 1 con el piloto campeón y vi argentinos llorar su encierro en un pueblo abandonado de España. Además, aprendí a diferenciar los medios que no te pagan nunca de los que te publican todo, y saber cuándo subir la tarifa o en qué momentos pasar un artículo gratis. Entendí que cada compromiso asumido es sagrado, y que en las fallas se perjudica tu nombre: tu verdadero capital.

Y aunque he comprobado que es posible conseguir cierta estabilidad laboral y vivir de tu trabajo siendo un abnegado periodista freelance , vuelvo a inclinarme cada día por el periodismo portátil. Ese que tiene su oficina en cualquier ciudad y que busca algo tan simple como querer sobrevivir escribiendo historias por el mundo. Por algo, uno de sus requisitos es: no pretender grandes ideales, ni plantearse propósitos sublimes.

3.7.10

Batea: Caramelo Criminal



La agrupación sudámericana Caramelo Criminal, integrada por Paco Mendoza y Don Caramelo, residen actualmente en Alemania y durante el mes de junio estarán visitando Guatemala para ofrecer cuatro presentaciones en distintos lugares del país.

Paco Mendoza es un rapero y cantante argentino con descendencia peruana y paraguaya. Estilísticamente se mueve entre el reggae, el dancehall y el reggaeton, cantado tanto en lengua española como en la alemana.

En su adolescencia, emigró con su familia a Alemania, en dónde rápidamente entró en contacto con la escena reggae local. Su hermano mayor fundó, junto a músicos alemanes, la formación de hip hop Blumentopf, y poco tiempo después él mismo formó parte de un grupo popular de raggamuffin, llamado Raggabund.

En el año 2004, Mendoza se juntó con el grupo de productores Silly Walks y comenzaron el proyecto Caramelo Criminal, que aún siendo casi todos nativos de Alemania, cantaban sus letras en castellano.

En el año 2006 Raggabund ganó el Grammy de Reggae alemán, el premio más reconocido de la escena local

Si te animas a escucharlo hace click acá (Link resubido y funcionando)

7.6.10

Diá del periodista.


"A ver, profe, vuelvame a decir para qué sirve el periodismo - le pedí sentandome en el suelo del patio. Santos deapareció en el interior de la casa. Volvió con un puro encendido que desprendía una fina línea de humo. Mientras hablaba, el puro hacía dibujitos en el aire.

- Es la última pinche barrera que nos impide caer en la barbarie. Sin periodismo, sin circulación de información, todos levantaríamos la mano cuando el big brother lo dijera. Es la voz de los mudos y el oído extra que Dios le dió a los sordos. Es el único pinche oficio que aún vale la pena en la segunda mitad del siglo XX. Es el equivalente moderno de la piratería ética, el aliento de las rebeliones de los esclavos. Es el único puñetero trabajo divertido que áun puede practicarse. Es lo que impide el regreso al simplismo cavernario. Contradictoriamente, es un asunto donde nuevamente hay cosas eternas: la cerdad, el mal, la ética, el enemigo. Es la mejor literatura, porque es la más inmediata. Es la clave de la democracia real, porque la gente tiene que saber qué está pasando para decidir cómo se va a jugar la vida. Es el reencuentro entre las mejores tradiciones morales del cristianismo primitivo y las de la izquierda revolucionaria de fines del siglo XIX. Es el alma de un país. Si periodistas todos seríamos muertos y la mayoría ciegos. Sin circulación de información verídica todos seríamos bobos. Es también el refugio de las ratas, la zona más contaminada, junto con las fuerzas policíacas, de toda nuestra sociedad. Un espacio que se dignifica porque lo compartes con los tipos más abyectos, más serviles, mas mandilones, más corruptos. Y por comparación te ofrece las posibilidades de la heroicidad. Es como si metieran el cielo y el infierno en una licuadora y tuvieras que trabajar en movimiento. Es una albañileríadel sentido común... ¿Con eso tienes o le sigo?"


Fragmento de la novela Sintiendo que el campo de batalla... de Paco Ignacio Taibo II. Ed El juglar, 1989

1.5.10

Batea (la discoteka del Bazar): David Lebón.


Hace ya un tiempo que no escuchaba a David Lebón, ayer en la casa de Esteban me puse a escuchar este, su último disco, y la verdad es que me lleve una sorpresa muy grata. Me remontó a las buenas épocas donde admirabamos a Lebon más por su habilidad de tocar la guitarra que por levantarse a Pata Villanueva.
Gracias Mono Hereje por la recomendación. A él protestenlé si no les gusto.
Bajatelo haciendo click acá (Link tomado del blog Poe nunca sonrió)

17.4.10

Se vienen las bicis

Fernando de la Orden es un fotografo argentino que recopiló fotografías cuya protagonista es... la bicicleta. Con ellas está haciendo un libro que parece que está en imprenta. Si queres pispear como viene quedando date una vuelta por http://delaorden.multiply.com/photos/album/5/5

De ahi le secuestramos un pedacito del prologo escrito por Raquel Garzón.

Esa fascinación indeleble, anarquía bípeda que milita en los pedales antes que escoger la polución que siempre acarrean las cuatro ruedas, se retroalimenta en las imágenes de Bicis, el libro que Fernando de la Orden nos propone, sumando bicicletas pescadas in fraganti, por él y otros fotógrafos, en los rincones más diversos del globo. Estas fotos engarzan el pulso acelerado y el sudor de los cuerpos con la honestidad poética y brutal de un artefacto, que promete llevarnos sólo hasta donde podamos llegar, hasta donde nos den las piernas. Una ética sencilla del esfuerzo y el límite, que garantiza una cuadra más y otra, una tercera... mientras no se acabe el aire.

Y una fotito, con perdón, Fernando

Estoy tentado de hacer el chiste de voy pedaleando a comprarlo pero me voy a retener (¿o no?).

3.4.10

Bienvenido Aliverti a nuestra cruzada.


El diario Página 12 editó ayer en su suplemento Mujer una serie de notas polemizando sobre Ricardo Arjona. De ese grupo de notas los invito a leer la de Eduardo Aliverti que ha sido condecorado por nuestro movimiento como socio honorario anti-Arjona.


Los pingüinos y otras metaforas frias

Por Eduardo Aliverti



Sí, es cierto, vengo a ser una especie de militante antiArjona. Pero no es que no puedo soportarlo y listo, porque si es por eso uno no tolera a mucha gente y entre ella músicos, solistas, bandas. Sin embargo, lo de este tipo es casi inexplicable.

Es un terrorista métricosintáctico. Sus rimas y metáforas son un mamarracho indescriptible, hasta el punto de parecer una estructura cómica, ridícula ex profeso, que usaría para reírse de sí mismo o a fin de mofarse de las chongadas románticas. Pues no. El aclara que no y lo aclara muy en serio. Más todavía: la nota de respuesta que le envía a Fito es tan enroscada, tan pornográficamente adjetivada, tan improbable de seguir sin releer varias veces, que deja claro estar ante alguien que debe creerse Góngora sin joda. Y hay la yapa de que su basamento rítmico tampoco ofrece particularidad alguna y no llega siquiera a ser pegadizo, precisamente porque sus atentados métricos no resisten el encaje con la melodía. Entendámonos: no es chinguichingui, no es una que sepamos todos para pasar el rato, no es que canta mal pero queda disimulado por lo melódico, o no es que esto se subsume en que canta bien. No, no y no: es malísimo de toda maldad. ¿Y entonces? Y entonces no sé. Lo único que se me ocurre, como hipótesis muy doméstica, es que el público que lo sigue encuentra en esas letras bizarras algo así como una sencillez compleja y que, en consecuencia, siente al adefesio como un hecho provocativo, raro pero entendible, o incomprensible pero curioso.

Y el resto lo haría que el tipo está fuerte y esa cosa de algunos públicos masivos, capaces de sentir que el cantante dedica los temas al oído y sentimientos particulares de cada quien. De otro modo, a mí por lo menos no me entra en la cabeza que enormes multitudes se enganchen con que hay que aclarar el panorama porque hay pingüinos en la cama; o que algo es más raro que ver a Lady Di en el subte de París.

Como también es conocido que no me banco a Calamaro, podría señalárseme que no hay mucha diferencia que digamos entre eso y llevarse la flor y la ceniza para dejar el florero y el cenicero. Por ejemplo. Pero no es lo mismo. Calamaro tiene una historia en su género, y algunos o varios temas muy buenos, de última es tarareable y entra en el rango de los fenómenos o impactos que uno puede no compartir pero sí razonar como descifrables. Arjona no. No cabe en ninguna categoría de calidad mínima, en nada de nada. Supongo, también, que su caso se relaciona con la devaluación que sufre el buen gusto a nivel de este tipo de masividad. Y más específicamente, el crecimiento del desprecio por el buen lenguaje. O, de piso, por las armazones poéticas o de rimas vulgares pero con algún sentido común. Si se escucha “no te vayas corazón/no te vayas ilusión”, o el rimado pega mano con verano y mundo con profundo, uno dice que es grasa, mediocre, barato, fácil mal. Pero, de vuelta: tiene lógica. ¿Cuál es, en cambio, el raciocinio que puede aplicarse a las barbaridades que escribe y compone Arjona? Ninguno, como no sea –para subrayar aquello de la teoría de café– que el tipo encontró un código de lo raro o, mejor, de lo escatológico. Que eso prendió muy fuerte por alguna razón. Y que entre él y su público lo retroalimentan, al código, porque hallaron una suerte de símbolo de pertenencia, de identificación, a través de lo horrible. Como otras tribus urbanas, después de todo.

Pero bueno. Mejor voy a fijarme si no hay aves marinas en la cama que aclaren mi perspectiva.

2.4.10

Papel picado, prensa canalla

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la canallada de Malvinas.

¿Hay alguno de estos presos?