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12.2.14

Del boxeo, por Joyce Carol Oates

Uno de los mejores libros de ensayo que se hayan hecho sobre el boxeo ha sido escrito por una mujer: Joyce Carol Oates. La escritora es la autora del libro Del boxeo (On Boxing, 1987 publicado por Punto de Lectura en 2012), un grupo de textos que reflexionan sobre este oficio desde la óptica de la literatura, el cine y la sociología. El libro contiene no sólo su historia, sino la historia de aquellos que han sido sus espectadores, desde una silla o una pantalla: nos encontramos con la demostración de que el boxeo es otro mundo, un universo autosuficiente y con sus propias reglas. 


Cada combate de boxeo es una historia: un drama sin palabras, único y sumamente condensado. Incluso cuando no sucede nada sensacional: entonces el drama es meramente psicológico. Los boxeadores están ahí para establecer una experiencia absoluta, una pública rendición de cuentas de los límites máximos de su ser; ellos saben, como pocos podríamos saber de nosotros mismos, qué poder físico y psíquico poseen: de cuánto son capaces. Entrar al ring  medio desnudo y para arriesgar la propia vida es hacer de su público una especie de voyeur… el boxeo es tan íntimo.


El ceremonial toque de campana es un llamamiento a la vigilancia total para los dos boxeadores y para los espectadores. Pone en marcha, además, la autoridad del Tiempo.

Hay boxeadores poseídos de intuición tan extraordinaria, de tan misteriosa presciencia, que podría pensarse que están de algún modo rememorando sus combates, no peleando tal como los vemos.

El boxeo pretende ser superior a la vida en la medida en que es, idealmente, superior a todo accidente. Nada contiene que no sea del todo intencionado.

El boxeador se enfrenta a un contrincante que es una distorsión onírica de sí mismo en el sentido de que sus debilidades, posibilidad de error y de ser gravemente herido, sus desaciertos intelectuales, todo, puede ser interpretado como puntos fuertes pertenecientes al Otro; los parámetros de su ser íntimo no son más que los ilimitados asertos de la personalidad del Otro. Esto es sueño, o pesadilla: mis fuerzas no son del todo las mías, sino las debilidades de mi adversario; mi fracaso no es totalmente el mío, sino el triunfo de mi adversario. El es mi personalidad-sombra, no mi (mera) sombra. El combate de boxeo, tan serio, completo y de cierta magnitud —para emplear la definición aristotélica de la tragedia— es un evento que necesariamente subsume a ambos boxeadores, del mismo modo que cualquier ceremonia subsume a sus participantes.


Cuando un boxeador es noqueado no significa, como suele pensarse, que haya quedado sin sentido, o incluso incapacitado; significa, más poéticamente, que ha sido sacado del tiempo.
En sus momentos de mayor intensidad parece contener una imagen de la vida tan completa y potente –belleza de la vida, vulnerabilidad, desesperación, coraje incalculable y a veces autodestructivo- que el boxeo es la vida […] Durante un combate pugilístico de altura, nos sentimos profundamente conmovidos por la comunión del cuerpo consigo mismo a través de la intransigente carne de otro. El diálogo del cuerpo con su personalidad-sombra… o con la muerte.

Las fotos que acompañan los textos pertenecen a Juan José Gallardo de la serie Almagro Boxing Club. Juanjo inicia un taller en el centro Cultural Sandino (Scalabrini Ortiz 277, CABA) los días viernes desde el 7 de marzo. Para saber más podés comunicarte al 4923-9536 o al 1567982825.

17.8.12

Girondo + Los Redondos + Dali: Milonga fuerte en el Puticlub



Aprovechando los ciento veintiún años del nacimiento de Olverio Girondo (1891), protagonista habitual de nuestro Bazar (mirá acá y acá) lo ponemos como uno de los protagonistas de nuestra nueva sección Asociación ilícita junto a otros habitúes de por aquí Los Redondos (pegate una vuelta por acá).

MILONGA

Sobre las mesas, botellas decapitadas de "champagne" con corbatas blancas de payaso, baldes de níquel que trasuntan enflaquecidos brazos y espaldas de "cocottes".

El bandoneón canta con esperezos de gusano baboso, contradice el pelo rojo de la alfombra, imanta los pezones, los pubis y la punta de los zapatos.

Machos que se quiebran en un corte ritual, la cabeza hundida entre los hombros, la jeta hinchada de palabras soeces.

Hembras con las ancas nerviosas, un poquitito de espuma en las axilas, y los ojos demasiado aceitados.

De pronto se oye un fracaso de cristales. Las mesas dan un corcovo y pegan cuatro patadas en el aire.. Un enorme espejo se derrumba con las columnas y la gente que tenía dentro; mientras en un oleaje de brazos y de espaldas estallan las trompadas, como una rueda de cohetes de bengala.

Junto con el vigilante, entra la aurora vestida de violeta.

MASACRE EN EL PUTICLUB



Milonga fue escrito por Oliverio Girondo en octubre de 1921 Nacido en Buenos Aires en el seno de una familia adinerada tiene una producción poética desarrollada con una visión muy particular de la realidad y un manejo muy libre del lenguaje.
Masacre en el Puticlub está incluido en Un baión para el ojo idiota, tercer disco de Los Redondos de Ricota editado en 1988. Es uno de los pocos vídeos casi oficiales de Los Redondos, realizado con imágenes de Rocambole, animadas muy rudimentariamente.
La imagen que abre el post es una reproducción de un cuadro de Salvador Dalí Escenas en un cabaret de Madrid, pintado en 1922

16.7.12

Berenice Abbot, cronista de la fotografía documental


La cámara fotográfica de la norteamericana Berenice Abbot fue la gran testigo de los cambios de la ciudad de Nueva York en la década del treinta. Definía su trabajo desde lo documental. "Una fotografía no es una pintura, un poema, una sinfonía, una danza. No es, justamente un cuadro bonito. Es o debe ser, un documento significativo, una declaración penetrante."



Berenice Abbott nació un 17 de Julio de 1898 en Springfield, Ohio. Inicialmente se dedicó a la escultura y el dibujo viajando por Paris y Berlin en los años veinte. Gracias a su labor como asistente de laboratorio de Man Ray conoció a Eugene Atget que la impulsó a dejar de lado el retrato de personalidades para hacer fotografía documental.
De esta forma regresó a Nueva York en 1929 y con la influencia de Atget retrató la ciudad en un trabajo titulado "Changing New York", que ofrece todo un documento sistematizado de los cambios arquitectónicos que se fueron produciendo en esta urbe.


"Hacer el retrato de una ciudad es el trabajo de una vida y ninguna foto es suficiente porque la ciudad está cambiando siempre. Todo lo que hay en ella es parte de su historia: su cuerpo físico de ladrillo, piedra, acero, vidrio, madera, como su sangre vital de hombres y mujeres que viven y respiran. Las calles los paisaje, la tragedia, la comedia, la pobreza, la riqueza"


Entre los años cuarenta y sesenta se dedicó intensamente a la publicación de libros y al estudio, desde la fotografía, de diferentes y variados fenómenos físicos.
Impartió clases y se dedicó a la realización de sus trabajo denominados "Ciencia" y "Escenas Americanas".

"El desafío para mi ha sido en primer lugar, ver las cosas como son, ya sea un retrato, una calle de ciudad o una pelota. En una palabra, he tratado de ser objetiva. No me refiero a la objetividad de una máquina, sino a la de un ser humano sensible con su misterioso y personal criterio. El segundo reto ha sido el de imponer el orden en las cosas que veo, para proporcionar el contexto visual y el marco intelectual, lo que para mi es el arte de la fotografía".


Trasladada a la ciudad de Maine falleció el 9 de Diciembre de 1.991.

"El fotógrafo es el ser contemporáneo por excelencia; a través de su mirada el ahora se vuelve presente"

8.7.12

Juanjo Gallardo, el ojo en mi calle.


“Nadie jamás descubrió la fealdad por medio de las fotografías. Pero muchos, por medio de las fotografías, han descubierto la belleza”. dijo Susan Sontag en su ensayo Sobre la fotografía y la frase se ajusta como un buen comienzo para entrar en la obra del fotógrafo argentino Juan José Gallardo nacido en 1973
Para Juanjo la foto es la manera de mirar la realidad, por eso a la vez que produce imagenes en estudio su fuerte es la calle, la realidad con una fuerte herencia del fotoperiodismo casi.
Fotos no, Guatemala

24 de marzo
"Sólo con esfuerzo se puede obligar a la cámara a mentir: básicamente es un medio honesto: de modo que el fotógrafo tiene muchas más probabilidades de acercarse a la naturaleza con espíritu inquisitivo, de comunión, que con esa petulancia impertinente de los ‘artistas’ engreídos. Y la visión contemporánea, la vida nueva, se basa en una aproximación honesta a todos los problemas, morales o artísticos. Las fachadas falsas de los edificios, la falsa moral, los subterfugios y la charlatanería de toda clase, deben ser, serán, erradicados.” dijo Edward Weston y se ajusta a las caminatas de Juanjo por la ciudad, a dejar retratado su barrio, la gente (su gente) o los viajes que le gusta realizar. A re-mirar lo que lo rodea.
Inquieto, va descubriendo todas las posibilidades a la vez que se ilumina en sus referentes. Estas son solo algunas que nos gustan particularmente y que da una punta de un talento que puede descubrirse en http://moldeandolaluz.com/profile/JuanjoGallardo Juanjo ya arrancó con sus muestras y sus talleres, se puede tener más info en este banner que colocamos al final.

28.10.09

No tengo onda

Alfredo Sábat es el hijo de Menchi Sábat, dibujante él también ha incursionado en la música de una manera muy especial