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8.1.13

Periodismo (musical) en extinción


La frase de Zappa abre la nota que transcribimos a continuación fue publicada en la Revista Dale en torno al tema sobre el futuro del Periodismo musical. El número de Dale una de las pocas revistas donde se habla de música sin ese insoportable tono cholulo o banal puede descargarse completo junto a otras ediciones de la revista haciendo click acá.


Había una vez un mundo en el cual la gente necesitaba de los periodistas para enterarse qué era de la vida y obra de sus ídolos.

En aquella realidad, cualquier profesional especializado en música estaba mucho más informado que los fans. Era el intermediario indispensable para unir los dos actores esenciales: artistas y seguidores.

El mundo ha cambiado, está claro. Si hay dos industrias que pueden dar fe de ello son, precisamente, la musical y la periodística. Con analogías sorprendentes y, probablemente, con resultados muy similares.

Hasta no hace tanto, solamente podía publicar aquél que tenía acceso a una imprenta, a una licencia de emisión, a algún medio de producción. Era un modelo unidireccional, explicado en cualquier manual básico de comunicación. Al eliminar esa condición esencial se modifica el concepto de empresa periodística tal como lo conocemos. Y comienza lo más interesante, éso que ningún libro teórico aún puede explicarnos: el periodista pasa a un segundo plano, cualquiera puede comunicar y está todo por ser investigado.

CÓMO ESTAMOS

Así las cosas, la tecnología nos ha obligado a ajustarnos. Por empezar, en cuanto al contenido propiamente dicho, generamos notas pensando en diferentes formatos y soportes simultáneamente: modificamos su forma, reducimos la cantidad de texto porque sabemos que nadie lee hasta el final; pensamos en párrafos cortos; aumentamos el tamaño de las fotos; agregamos audio y video; publicamos encuestas o disparadores de opinión; titulamos de manera descriptiva y usando palabras clave, para que Google nos indexe mejor…

En síntesis: la historia que queríamos contar tiene que ingeniársela para sobrevivir a todas estas imposiciones del formato. Con una consecuencia indisimulable: el empobrecimiento del idioma.

Las notas llegan a los lectores de maneras que el periodista muchas veces desconoce: el redactor de Pelo, por ejemplo, podía hacerse una idea bastante precisa de cómo el lector leería su artículo. Hoy, esas notas son accedidas directamente desde la pantalla, con todo lo que eso significa: se leen en tablets, en smartphones, en Apple TVs,en SmartTVs, llegan al lector a través del mail o vía RSS.

Los riesgos que se corren son varios: el lector se marea, navegando sin rumbo; se pierde el contexto, por la velocidad con que se pasa de una nota a otra; siempre lo último pareciera ser lo más importante; se cae en un autismo selectivo, ya que el lector termina informándose únicamente sobre los temas de su interés.

Y los grandes culpables de todo esto seguimos siendo siendo los comunicadores. Quizás por caer nosotros mismos en estos vicios, por incapacidad o por falta de adaptación. Cuando todo está disponible a un par de clicks de distancia, los periodistas no podemos seguir insistiendo con lo mismo y debiéramos asumir un rol crítico de curador, no para comunicar o informar sino para evaluar qué cosas valen la pena rescatar y cuáles hay que descartar.

Si además entra en el análisis la intencionalidad política o económica, el panorama se ensombrece otro tanto. Medios de comunicación asociados con productoras artísticas o pautas publicitarias que interfieren en la selección de los contenidos publicados son solamente puntas de un mismo iceberg. Esos grandes medios comerciales dedicados al rock ya no se construyen para los lectores sino para las marcas de ropa, telefonía, gaseosas y automóviles.

GPS PERIODÍSTICO

Mientras tanto, el profesional de los medios sale de las universidades sin saber qué ni dónde ni (lo que es peor) por qué.

En el caso de los periodistas que cubren los partidos de fútbol para medios audiovisuales queda bien en evidencia. “Era un partido importante, ¿no?”. “¿Trataron por todos los medios pero no se les dio?”. “¿Hay que ganar como sea?”. Las no-preguntas ya son un clásico de las transmisiones, incluso desde antes de que los comentaristas confundan al equipo que están viendo.

Esos vicios también se dan en el periodismo de rock. Cronistas que leen la gacetilla de prensa un minuto antes de enfrentar al artista que está presentando un nuevo disco y que se apresta a contestar con el cassette puesto son moneda corriente.

Como consumidores de esos medios ya casi no nos importa qué dice el entrevistado, sino simplemente nos conformamos con que hable. Los máximos exponentes de esta realidad son las notas en páginas web, que sirven prácticamente como disparadores para que los usuarios comenten.

Sumémosle el ingrediente del periodista-amigo, que necesita ser el centro de la nota, busca la complicidad del entrevistado, saca a relucir alguna anécdota en común, interrumpe para colar su comentario gracioso.

Realmente, debiéramos repensar si el periodismo es algo necesario.

CÓMO SALIMOS

Al igual que en el negocio de la música, todavía no se ha encontrado un modelo para esta nueva realidad comunicacional. Varios gigantes de la comunicación tradicional han caído y otros tantos seguirán ese camino.

Pero mientras tanto, hay que seguir explorando, aprendiendo, creando, desobedeciendo a los que te dicen qué hacer.

El gran fenómeno de los últimos años es la socialización de todo lo que hacemos. “The story of me”, lo llaman, con Facebook y su catarata de datos irrelevantes a la cabeza. En la era de la gráfica se trabajaba con información. Ahora no hay hechos para reportar sino flujos de información que explicar. En medio de tanta data circulando, lo esencial es no perder de vista que todo esto se trata de contar historias.

Cualquiera puede comunicar, es cierto. Pero no cualquiera es periodista.

¿Cuál es la fórmula del éxito? Imposible saberlo. Pero alguna pista aparece: Nicola Hughes, del equipo creativo del diario inglés The Guardian, explicó su método cuando estuvo de visita en nuestro país a raíz de un evento que reunió periodistas y programadores: “la única forma de aprender periodismo es experimentándolo”. Y recomendó: “No tomen cursos en los que les enseñen cómo escribir. Los editores tienen que reconocer que no lo saben todo y dejar que los demás profesionales busquen su mejor manera de llevar los relatos”.

Habrá que rebelarse, entonces. O resignarse.

Diego Gassi

14.6.12

El periodismo para Henning Mankell (Casa de citas)


En la novela La flasa pista de Henning Mankell encontré este parrafo dedicado al periodismo.


(...)Fue Ture Svanberg el que me enseñó el oficio de periodista. Solía decir que había dos tipos de escritores. "Uno es el tipo que cava la tierra en busca de la verdad. Está abajo en el hoyo echando la tierra hacia arriba. Pero encima de él hay otro hombre devolviendo la tierra abajo. Él también es periodista. Entre ambos siempre hay un duelo. La lucha de fuerza del tercer poder del Estado por el dominio que nunca acaba. Tienes periodistas que quieren informar y descubrir. Tienes otros que ejecutan los recados del poder y contribuyen a ocultar lo que realmente está ocurriendo". Y así era. Lo aprendí con rapidez, a pesar de tener sólo quince años. Los hombres del poder siempre tienen empresas de limpiezas y funerarias simbólicas. Hay cantidad de periodistas que no dudarían en vender sus almas por ejecutar sus recados. Volver a tapar la tierra. Enterrar los escándalos. Elevar las apariencias a verdades, garantizar la ilusión de la sociedad limpia."

2.6.12

Gay Talese cuenta qué es para él escribir.

"A mí me cuesta mucho trabajo escribir. Me encanta el reportaje y creo que soy un reportero natural. Pero al escribir, nada me satisface. Estoy lleno de ese sentido católico del fracaso, de la ineptitud, de la falta de merecimiento. No soy lo suficientemente bueno, podría ser mejor: este es el mantra que me repito a cada rato."

"Soy como un sastre que cose y cose y cose. No escribo en grandes saltos. Escribo un poquito a la vez y construyo en forma progresiva, Me gustaría ir en linea recta, pero no puedo evitar los giros y los desvíos. Sólo que no veo que haya tomado por un desvío hasta que he avanzado más por el camino. Soy como un ciego que maneja un camión a través de un túnel sin luces. No puedo ir rápido porque las luces son opacas y el túnel es estrecho. A veces giro y voy en otra dirección. Pero entonces tengo que retroceder para encontrar el camino."

Gay Talese (Ocean City, 7 de febrero de 1932) es un escritor norteamericano. A principios de la década del sesenta escribió para el diario The New York Times y ayudó a definir (juntamente con Tom Wolfe) el periodismo literario o "reportaje de no ficción", también conocido como "Nuevo Periodismo" . Sus más reconocidos articulos hablan acerca de Joe DiMaggio, Dean Martin y Frank Sinatra. Justamente sobre este último artista publicamos en El bazar una crónica de Gay Talese: Sinatra está resfriado.

Visitá la página oficial de Gay Talese

6.4.12

Notas para una autobiografía (1) Pintura Fresca en 1984

En 1984 ingresé a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). Mi primera opción había sido estudiar letras pero la existencia de griego y de latín en la carrera me disuadió que no era para mí, yo quería escribir, la docencia todavía no estaba en mis planes, así que hice el siguiente cálculo: "si todo periodista es un escritor frustrado, por qué no arrancar desde el final, ser periodista". De modo que me terminé inscribiendo en la carrera de Licenciatura en Periodismo. Para mí no era una novedad, durante la secundaria había pertenecido al club de periodismo y había escrito algunas cosas y visitado el diario La Nación
El número se hizo realidad en noviembre de ese año luego de innumerables discusiones en las que ponernos de acuerdo fue tarea titánica, pero visto a la distancia profundamente enriquecedor. La revista se gestó en la casa de los chicos entre noches, madrugadas y mañanas de discusiones, conseguimos la colaboración de algunos compañeros de Facultad hoy reputados profesionales y de amigos en general.De modo que luego del curso de ingreso, en abril de 1984 ingresé a estudiar periodismo, entre mis compañeros de cursada había dos que vivían en Monte Grande, Claudia Villamayor y Alberto Pelagallo, así que entre viaje y viaje empezamos a diseñar proyectos en común. Así surgió Pintura Fresca, mi primera revista como editor, como periodista, como diseñador, como todo.
Todo lo hicimos nosotros, los anuncios publicitarios, los dibujos e ilustraciones que acompañan las notas, la escribimos con una Olivetti portatil recortando con cuidado cada hoja y pegandola, en las junturas le pusimos liquid paper para que no se notaran las divisiones, la fotoduplicamos en una librería frente a donde cursabamos entonces el Nacional de Banfield.
No recuerdo si la vendimos, la regalamos, mandamos unas cuantas a distintas experiencias de revistas under (prometo hacer una nota sobre ese fenómeno realmente importante, opacado por los blogs hoy) y el prestigio de la revista nos alcanzó para participar de una serie de reuniones con otras publicaciones, participar de un congreso de publicaciones alternativas en el Centro Cultural General San Martín y de potenciar algunas otras publicaciones dentro de la Facu, como la también mítica Delirios del cuarto poder que también voy a rescatar del olvido un día de esto.
Leer mi nota me pone colorado, las imprecisiones, el dogmatismo, etc, etc, le juegan en contra a la lectura desde hoy, pero a pesar de todo la revista transmite una frescura intensa desde su ingenuidad, de un hijo prematuro pero muy deseado.
Un segundo número quedó en gateras mucho mejor editado pero incompleto, algunos originales tengo en mi poder y si mis compañeros de aventuras lo autorizan los publicaré. Mientras tanto los invito a pegarse una vuelta por esta revista Pintura Fresca de 1984 y contarme que les parece.

16.3.12

5 recomendaciones para escribir bien y rápido

El sitio Clases de periodismo aporta algunos elementos para mejorar la escritura periodística.
Te los comparto

Ya sea que tengas que escribir un artículo para un diario o un post en tu blog, escribir bien y en poco tiempo es importante. PR Daily brinda 5 recomendaciones que te ayudarán en esta tarea:
1. Siempre empieza con un plan
La mayoría se sienta frente a su computadora, abre una página de Word y empieza a escribir. Una hora después, verás que escribiste una página de texto, pero sin una idea principal. Por ello, se recomienda crear una lista con los puntos principales de lo que quieres escribir o un mapa de flujo que te ayude con el inicio y final de tu escrito.
2. Evita las oraciones complejas
Otro error común es elaborar frases largas y con palabras poco usadas. Ten en mente a tu audiencia. Lo más probable es que tengan poco tiempo para leer tu texto, por lo que buscan un lenguaje directo y fácil de leer. Las frases simples te ayudarán a escribir más rápido y harán que tu contenido sea más eficaz.
3. Haz que tu punto principal sea obvio
No querrás ser repetitivo, pero asegúrate de que tu lector pueda entender el mensaje. Haz que esa persona haga clic en lo que quieres, que compre lo que le pides.
4. Espera un tiempo antes de editar el texto
Generalmente es una mala idea editar inmediatamente después de terminar una pieza. Cuando acabes estarás cansado y querrás pasar a tu siguiente tarea. Tu nota sufrirá. Revísala cuando tu mente esté más clara, te darás cuenta que se te pasaron algunos detalles.
5. Sé tú mismo
Lo más importante es que tu verdadera voz brille en el texto. Con esto realizarás un mejor trabajo y te resultará más fácil escribir.

16.3.11

Una guía para tener en cuenta a la hora de redactar noticias sobre el terremoto en Japón.


Luego de cada situación límite que el periodismo debe informar nos encontramos con infinidad de errores del lenguaje que los profesionales de la información deslizan sin pudor alguno. En este caso les dejo una notita sobre algunas recomendaciones para el tratamiento periodístico de los terremotos.

Fuente: diario ABC

La Fundación del Español Urgente (Fundéu) ha elaborado una guía con nueve recomendaciones que, a su juicio, se deben tener en cuenta a la hora de redactar informaciones sobre el terremoto y posterior tsunami en Japón.

1. Los términos tsunami y maremoto no deben confundirse. Un tsunami (ola gigante) es la consecuencia de un maremoto, es decir, de un terremoto en el fondo del mar.

2. Además, debe escribirse en letra redonda y sin comillas, ya que se trata de una palabra técnica que es igual en todas las lenguas del alfabeto latino: tsunami.

3. Para nombrar los temblores o terremotos puede emplearse tanto sismo, más común en Iberoamérica, como seísmo, cuyo uso es más frecuente en España.

4. Aunque lo más correcto es conjugar asolar («destruir, arrasar un campo») de la siguiente forma: asuelo, asuelas, asuela, asuelen… y asolar («echar a perder un campo») como regular y solo en tercera persona, puesto que es un verbo defectivo: asola, asoló, asolaba, asole… hoy son normales las formas regulares asolo, asolas… también para el verbo asolar con el significado de «arrasar, arruinar».

5. El verbo devastar es «destruir», «arrasar un territorio» y no hay que confundirlo con desbastar, «quitar lo basto» o «debilitar, gastar». Además, desvastar es una forma híbrida que no existe en español, por tanto este vulgarismo debe evitarse.

6. El uso del adjetivo severo con el significado de «grave» o «serio» es un calco inapropiado de la palabra inglesa «severe», por lo que en la expresión severos daños lo adecuado sería graves daños o serios daños.

7. Los epicentros no son hechos o eventos sino puntos de la corteza terrestre, por tanto se ubican en un lugar, no suceden.

8. Según la nueva edición de la ortografía de la lengua española, los nombres propios de los accidentes geográficos se escriben con mayúscula inicial, pero no los sustantivos comunes genéricos que los acompañan, por lo que lo adecuado es escribir océano Pacífico.

9. Con el significado de «matar» o «asesinar a alguien», lo apropiado es emplear el verbo segar, no sesgar; por ello, la expresión correcta es segar vidas, no sesgar vidas.

1.3.11

De periodistas, manipulación de información y casamientos.


Primera Plana es una muy buena pelicula que habla del periodismo, de la manipulación de la información y también de lo dificil de la vida privada de los periodistas cuando los toca esa pasión.El argumento es el siguiente:
Un famoso preso, Earn Williams, acusado de asesinar a un policía, se fuga de la cárcel y es descubierto por un famoso periodista Hildy Johnson, periodista del Chicago Examiner va a contraer matrimonio con la joven pianista Peggy Grant y mudarse luego de ciudad, que a cambio de una entrevista le otorgará protección. A pesar de la concesión de un indulto a este preso, los altos cargos quieren ejecutarle, ya que sería una buena imagen para las futuras elecciones. Mientras se desarrollan estos acontecimientos, transcurre una historia de amor entre ese famoso periodista y su amada, quienes deciden irse a vivir a Philadelphia. Ante esta decisión el jefe y director del periódico, hará todo lo posible para que ese viaje no se produzca.

Estaría buena que te la veas completa pero te dejo un pedacito para que te de las ganas. (Mi agradecimiento al blog La columna quinta que me permitió encontrarlo)



Mini ficha técnica
Título:Primera plana
Título original: The Front page
Año: 1974
Dirección: Billy Wilder
Actores y actrices principales: Jack Lemmon, Walter Matthau, Susan Sarandon, Vincent Gardenia, David Wayne, Allen Garfield, Austin Pendleton, Charles Durning, Herb Edelman, Martin Gabel
Productor: Jennings Lang y Paul Monash
Guionista/s: Billy Wilder y L.A.L. Diamond

17.2.11

Los 10 mandamientos que todo periodista y blogger debe respetar

Fuente http://www.loleo.es/

Se llama Tim Radford y ha sido editor de ciencias, artes y literatura en el diario británico The Guardian. Ahora pone toda su experiencia a disposición de los jóvenes periodistas que día a día llenan las redacciones de los periódicos. En un artículo en su antiguo diario expresa una serie de reglas que según él los profesionales deberían seguir a la hora de escribir sus informaciones.

1. El lector es sagrado

“Cuando te sientas a escribir, solo hay una persona importante en tu vida. Se trata de alguien que nunca conocerás llamado lector”, afirma Radforfd.

2. ¿A quién te debes?

Según este veterano periodista, a veces los profesionales pierden de vista cuál es la verdadera función de su trabajo. “No escribes para impresionar al científico al que acabas de entrevistar, ni al profesor que te dio el graduado, ni al estúpido editor que te acaba rechazar, ni a la persona a la que conociste en una fiesta y a la que le contaste que eras periodista. Ni siquiera a tu madre. Estás escribiendo para impresionar a una persona que dejará de leer en una milésima de segundo si tiene la oportunidad”, explica. Por ello, Radford considera de extrema importancia la primera frase del texto, ya que “aunque el periodista está obligado a escribir, nadie está obligado a leerlo”.

3. La importancia del periodismo

Aunque “el periodismo es importante”, Radford pone los pies en el suelo a los que se creen más que cualquier otro por ejercer esta profesión. “No hay nada que envíe más rápido al lector a los pasatiempos que la pomposidad”.

4. Escribir de modo comprensible

El veterano periodista propone a los más jóvenes colgar dos mensajes muy especiales y duros junto a sus teclados: “Nadie se quejará porque hayas hecho algo muy fácil de entender” y “nadie tiene por qué leer esta mierda”.

5. El lector no es estúpido

Pese a apostar por la sencillez, Tim Radford también pide a los alevines de periodistas que no caigan en el error de asumir que los lectores son “estúpidos”.

6. La teoría del spaguetti

En cuanto al momento en que los redactores se enfrentan a complejas historias, el periodista propone una innovadora técnica para que la noticia sea comprensible. “Si un asunto está tan embarullado como un plato de spaguettis, mira tu historia como si fuese una solo hebra y tira de ella. El lector agradecerá encontrar la parte simple, no el todo complejo”.

7. Consejos de escritura

Radford aporta también su experiencia como periodista a la hora de explicar a los más jóvenes como encarar la redacción de sus noticias. Aboga por “no empezar a escribir hasta saber cuál es la idea principal que se quiere transmitir”, usar un estilo sencillo, respetar el significado de las palabras, utilizar metáforas con mesura y huir de la jerga.

8. La regla del muerto kilométrico

Esta norma, que se refiere a que un fallecido interesará más cuanto más cerca esté del lector, se cita en todas las universidades, pero a los periodistas les cuesta a veces aceptarla, por ello, Radford se la recuerda: “A la gente le interesa más lo que ocurre cerca de ellos”.

9. Los periodistas también leen

“Lee. Lee un montón de cosas distintas. De Dickens a los comics de Marvel”, pide el periodista encarecidamente.

10. La verdad

Por último, Radford menciona la última gran obligación de todo periodista: “Los redactores tienen una responsabilidad, no ya con la ley, sino con la verdad. Hay que tener cuidado con los llamamientos la objetividad, porque siempre habrá otro punto de vista”.

30.1.11

Las ventajas de escribir a mano



"Escribir a mano es como andar a pie. Tiene un encanto limpio y saludable" afirma el escritor Hector Abad Faciolince en una nota reciente. Para luego confesar que escribe primero a mano "y con letra pegada" en libretas para luego pasar en la computadora.
Pero en estos ejercicios aerobicos no está tan solo el colombiano, muchos de sus colegas argentinos también eligen la caminata antes que moverse en máquinas, por lo menos como una forma de primer contacto con las ideas. Ahí está por ejemplo Abelardo Castillo, autor de El que tiene sed entre otros libros, que tiene por costumbre escribir por las noches en cuadernos cuadriculados confeccionados él mismo usando un lápiz (odia los bolígrafos), sobre su escritorio y rodeado de cientos de libros.U na vez que terminó su caminata y cree que el texto está avanzado, lo pasa a la computadora. Sin embargo Castillo bien podría postular a maratonista porque confiesa haber escrito hasta 18 horas seguidas cuando la inspiración lo devora.
Y los ejemplos siguen: Leopoldo Brizuela produce las primeras versiones de sus relatos a mano en desorden utilizando cuadernos y papeles sueltos acumulandolos en su escritorio. Solo cuando el texto ya tiene un esqueleto, lo pasa a la computadora. También Pablo De Santis prefiere trabajar en cuadernos escolares Laprida, Rivadavia o Gloria haciendo primeras versiones de sus trabajos y luego llegar al teclado. Otros escritores como Alan Pauls es sumamente exigente en los instrumentos que usa para tomar las notas, solo lapiceras fuente y no boligrafos, tal como cada uno elige su mejor calzado para caminar.
Estos son solo algunos ejemplos de las formas de trabajo de escritores que eligen la escritura a mano como una forma de relación temprana con sus textos, escribir cuadernos de notas, libretas, papeles sueltos son el equipo para luego pasar a otras herramientas.
En esta época de sobreabundancia de herramientas los periodistas han abandonado el cuaderno de notas por otras herramientas, pero quizás esto no sea del todo bueno. "El medio con el cual escribimos no es neutral. Al escribir a mano, me doy cuenta de que mi imaginación, que es tan escasa, se libera un poco." dice el periodista chileno Pablo Rámirez en una reflexión obligada por el desperfecto de su pc. Si la escritura en computadora da la impresión de agilidad y movilidad para Rámirez esto "Es la paradoja de la abundancia y la comodidad: mientras mayores son las potencialidades y recursos que ofrece el medio, mayor es la pereza y la trivialidad de los resultados. "Copiar" y "pegar" son palabras que le han hecho bastante daño al periodismo, y no menos a la literatura y al pensamiento".
Un anónimo comentarista al pie de su nota le aconseja escribir con martillo y cincel para recuperar la imaginación, la humorada está muy bien, pero es la representación del peso de los instrumentos en la creación. Que se entienda, estamos en una era de la información, si se me permite la obviedad, pero no imagino una biblioteca llena de borradores y notas en notebooks o celulares donde ir a buscar alguna idea, o dejar de legado a la humanidad como si ocurre con numerosos archivos personales que escritores han donado a algunas instituciones.
Además y aunque esté por combrobarse ya son muchos los psicólogos e investigadores que tratan de relacionar escritura con procesos cognitivos, destacando las ventajas de enseñar caligrafía e instalar el hábito de escribir a mano en los niños.
Por mi parte el habito puede confundirse con grafomanía, conservo infinidad de cuadernos, libretas y agendas que tienen proyectos, ideas, sueños, palabras sueltas o pequeños ejercicios de escritura. Por supuesto que solo tienen valor para mí y no dejo de imaginar que irán a la basura una vez que yo no esté como un destino inevitable, pero aún así para los que me preguntan por qué lo hago la respuesta es siempre la misma: escribir es un acto terapeutico, como caminar.

29.1.11

Recordando a Osvaldo Soriano (6 de enero de 1943 – 29 de enero de 1997)


" Lo vi en el ataúd, con esa cara plácida y jodona, y pensé: Es un chiste. No hay duda. El Gordo se está haciendo el muerto para hacer sufrir a los amigos. Nos está tomando el pelo, pensé. Pero Manuel Soriano, el hijo del Gordo, que es idéntico al Gordo aunque mucho más chiquito y que andaba por ahí con su camiseta de San Lorenzo, nos dio la justa. El le había dado una carta al padre, para que se la entregara a Filipi. Filipi, gran amigo de Manuel, había muerto también, un poco antes, y él lo había enterrado, con cruz y todo, en un pocito del fondo de su casa. Filipi tenía forma de lagartija y costumbres de camaleón, porque cambiaba de color cuando quería. En la carta, Manuel le decía que lo extrañaba mucho y le enseñaba un jueguito, para que Filipi pudiera entretenerse en la muerte, que es muy aburrida. En el jueguito había que escribir las letras que faltaban: "Usá las uñas, Filipi", le decía Manuel. Entonces lo vi claro. El Gordo se nos fue por un ratito nomás. Está trabajando de cartero de su hijo. Ahora nomás vuelve. A mí ya me parecía, porque es evidentísimo que este mundo no puede ser tan espantosamente triste, solitario y final; y un tipo tan buenazo como el Gordo no podía hacernos la cochinada de dejarnos sin él. "
Palabras de Eduardo Galeano en la despedida a Osvaldo Soriano

23.1.11

Periodismo y literatura según Santiago Gamboa


Algunas entradas atrás comentaba la cita de texto de Santiago Gamboa y hablaba de la muy buena entrevista que le hacen en el sitio de la FNPI. Así que aqui va el texto para los que quieran especular un poco más sobre las relaciones entre periodismo y literatura. Que la aprovechen

¿Cuáles son los principales elementos que el periodismo puede tomar de la literatura y viceversa?

El periodismo es la escritura bajo el tic tac del reloj. Se debe escribir bien, muy bien, y rápido, cumpliendo un horario. Esta es una gran enseñanza para el escritor. Muchos de los novelistas que nunca han hecho periodismo suelen tardar años y años en cerrar sus libros. Del otro lado, la literatura le enseña al periodista que el lenguaje es un instrumento musical y que debe hacerlo sonar de un modo armonioso, eficaz, persuasivo. La literatura le enseña al periodista la importancia del lenguaje. Es sin duda la mejor escuela para comprender el valor definitivo de una pausa, de un punto y aparte, de una coma. La literatura enseña también algo fundamental: toda historia puede ser contada de mil modos, pero hay una que es la mejor. Por eso hay que buscarla obsesivamente.

¿Cuál cree usted que son los errores más comunes que se comenten al intentar aplicar en un texto periodístico las técnicas de la literatura?

Uno muy simple y muy grave: alejarse de la verdad por buscar el virtuosismo. El periodista virtuoso es el que hace comprensible la realidad de un modo que es además estético, pero no debe hacer que la realidad se acomode a sus deseos.

Hay casos en los que los recursos literarios se utilizan para “darle color” o “adornar” una pieza periodística que ya está escrita...

Dar color o adornar no son recursos literarios. Son sencillamente efectos hipnóticos que a veces entorpecen, so pretexto de iluminar. Recuerda a Hemingway: “se puede escribir con palabras de cien dólares, pero los mejores textos se hacen con palabras de diez centavos”.

En el periodismo muchas veces la mejor manera de cautivar al lector es contar la historia de la manera más obvia, de forma directa. Por el contrario, en la literatura es común ver que los relatos toman muchas veces los caminos más largos y se toman su tiempo para entretener al lector. ¿Cómo se conjugan y equilibran esas dos formas distintas de narrar en un texto periodístico que se valga de recursos que provienen de la literatura?

Como dijimos más arriba: cada historia tiene una forma de ser contada que es la mejor: la que más hace brillar su verdad, su foco iluminador, su comprensión sobre la condición humana. La literatura que "entretiene" al lector no es literatura, es "entretenimiento". Ni la literatura ni el periodismo se escriben para entretener al lector.

¿En su experiencia personal que aprendizajes ha tomado de sus vaivenes y trabajos simultáneos como escritor y periodista?

Son dos pasiones que se ejercitan con los mismos músculos, pero con diferentes partes de la experiencia y de la memoria. Lo mejor entre ambas es cuando la línea divisoria es como el Ecuador: una línea imaginaria.

En periodismo la objetivad absoluta no existe, mucho menos en piezas narrativas donde el periodista fija con más fuerza y más libertad su visión de los hechos. ¿Cuáles son los límites de esa subjetivad?

La subjetividad del periodista está en la elección de los materiales que elige para contar y transmitir una verdad. Los límites están en la realidad. Todo lo que se escribe en periodismo tiene que haber sucedido primero, salvo que sea una opinión.

El periodismo vive hoy una gran revolución debido a las tecnologías digitales. ¿Qué tiene que aportarle la literatura al periodismo en este escenario?

Nada desde el punto de vista técnico, mucho desde el punto de vista de la cultura. Un periodista que lee literatura es mejor que uno que no lee, del mismo modo que una persona que lee literatura es mejor que una persona que no lee literatura.

20.1.11

Parece que ser productor periodístico no es ser periodista


Lean esta nota que encontré en el sitio Diario Judicial y me cuentan. Si no es periodismo ¿que es?

En un fallo dividido, la Cámara Laboral sostuvo que no debía incluirse bajo el estatuto del periodista, la actividad de una empleada que realizaba la “producción periodística” de varios programas de radio en la emisora Mega 98.3.

La sala I de la Cámara Laboral, integrada por Julio Vilela, Gabriela Vázquez y Miguel Ángel Pirolo, por mayoría sostuvo que la “producción radial” de un programa no significa periodismo profesional.

Ello en el marco de una causa por un despido laboral ("Pristupin Mariana c/ Votionis S.A. s/despido") en la que una productora radial de “Mega 98.3” le inició a la empresa con motivo de clarificar su vínculo laboral.

La demandante sostenía que además de existir una relación subordinada, esta se encuadraba en el estatuto del periodista ya que se desempeñó “en calidad de productora periodística” en los programas radiales “La Banda Ancha” conducido por Gerardo Rozín; “Así me Gusta” conducido por Daniel Tognetti y del programa “Tu ruta es mi ruta”.

En primer lugar los camaristas consideraron por acreditada la existencia de un vínculo laboral subordinado. No obstante, las diversas argumentaciones de los jueces se plasmaron en referencia a si se encuadraba bajo el estatuto del periodista (Ley 12.908) o no la actividad realizada por la actora.

Así, la mayoría conformada por Vilela y Pirolo, sostenía que la actividad de la empleada, el corte de llamados, la coordinación del aire, o la producción de los contenidos que “tenían más contenido con el humor, vida cotidiana y música”. Lo que para los magistrados “revela que el contenido de los programas que producía la actora carecía de contenido informativo, es decir, no estaban orientados a la difusión de noticias, a la par que la tarea por ella desplegada en su carácter de productora, tampoco se dirigía a esa finalidad”.

En disidencia se mostró Vázquez, quien explicó que “la actividad periodística no se limita a la idea tradicional de noticia, sino que comprende el concepto de información, no sólo la especializada o sectorial, sino también la de interés general”. Razón por la cual para la jueza “más allá del contenido de cada programa” las tareas realizadas por la empleada “resultan asimilables a las establecidas por el Estatuto del Periodista Profesional”.

Sin embargo, la mayoría sostuvo que “la actora se desempeñó como ‘productora’ y tal función implicaba, primordialmente, intervenir en el corte de llamadas y la coordinación del aire, lo cual denota que su actividad principal no consistía en la difusión de información de carácter periodístico”.

Por ello al no estar probado que “la función principal a cargo de la actora…permita calificarla como una periodista profesional; ni que haya hecho de la actividad periodística su profesión regular” decidieron no encuadrar la relación laboral en la ley 12.908.

Igualmente, la empleada fue indemnizada por la relación laboral subordinada comprobada en más de 38 mil pesos y le fueron impuestas el 20% de las costas del juicio.

19.1.11

Casa de citas Santiago Gamboa


"(...)Se dicen muchas mentiras en mi profesión, pero todas se perdonan porque al fin y al cabo uno tiene que vivir de algo, y escribir en un periódico no es mejor ni peor que ser, por ejemplo, cajero de un banco o corredor de bolsa. Es sólo una forma más de pasar el día que permite, con cierta dignidad, rellenar la casilla de profesión del pasaporte con la pomposa palabra de 'periodista'. Permite también, como toda actividad profesional, exceder los límites y llegar a ser alguien de prestigio. Éste es el sueño secreto del pequeño redactor, pues el material con el que escribe es el mismo que utilizan los grandes periodistas, aquellos a quienes todos respetan. Napoleón decía que la bayoneta de cada humilde soldado podía contener el bastón de un mariscal. Y aquí lo mismo, pues los periodistas rasos, como yo y tantos otros, buscamos hasta la derrota esa historia que tal vez nos lleve al triunfo, aún a sabiendas de que, matematicamente, es tan difícil de encontrar como los números correctos de una quiniela."

"Un periodista que lee literatura es mejor que uno que no lee, del mismo modo que una persona que lee literatura es mejor que una persona que no lee literatura." dice Santiago Gamboa en una entrevista que le hacen en el sitio de FNPI (y que quizás publique aquí) anunciando el taller sobre periodismo y literatura que dicatará, ay quien pudiera viajar, en México en febrero. La cita anterior pertenece al cuento Urnas por Santiago Gamboa contenido en la antología Líneas aéreas, Ed Lengua de trapo.

17.12.10

Periodistas colaboradores.

La gente de La gremial de Prensa, lista opositora en la Unión Trabajadores de Prensa de Buenos Aires publicó en número 2 de su revista. La gremial, que ganó en los medios más grandes y que se sigue consolidando como alternativa al estilo de conducción de la gente del sindicato llevó como candidato a Osvaldo Bayer en una elección no del todo prolija, por así decirlo con un eufemismo.
Es una buena ocasión para acercarse a las posiciones de la gente de la gremial para ver el estado actual del sindicato de la gente de prensa.
En la revista hay una nota muy linda que habla del mundo de los colaboradores, de los que hemos hablado ya aquí. La reproducimos tomandola del blog prensa, etica y periodismo


Vidas paralelas

Augusto y Natalia son periodistas y tienen muchas cosas en común: En la infancia hicieron sus primeras experiencias en el periódico escolar, en la secundaria alternaron la militancia con el periodismo, más de una vez les tocó armar o dirigir alguna revista barrial y siempre son los encargados de darle forma a los reclamos, los afiches, los mensajes solidarios, las jodas colectivas y todo lo que requiera cierta habilidad con las palabras. Se cruzaron más de una vez en otros medios y hoy trabajan en la misma revista pero hay algo que los hace distintos, como si transitaran por dimensiones paralelas: Tienen una percepción diferente de las estaciones del año.

Ella sabe que el invierno es frío y dan más ganas de compartir el mate o el café con sus compañeros de trabajo. También tiene claro que cuando se acerca setiembre comienzan a alargarse los días y que apenas el verano se anuncia llegan las fiestas findeañeras, los brindis, los regalos, algún peso extra con el aguinaldo y la ansiedad por las vacaciones.

El no tiene idea de los cambios de estación. Su calendario es continuo, no tiene cortes, salvo los que le imponen los cierres periódicos. Si hace frío, tendrá que comprar una estufa o tal vez se haya olvidado de pagar el gas. Si hace calor, sabe que se viene un verano para buscar más trabajo y la cercanía del fin de año le dice que tiene que producir durante 16 horas diarias en lugar de 12, para adelantar trabajo y cubrir sus vacaciones, pero sin olvidar que no debe pasar de cierto número de notas para que no lo suspendan por un mes.

Ella tiene claro que en cierto momento del verano se irá a alguna parte –si el sueldo le alcanza- y su trabajo estará a cargo de un compañero. Naturalmente, le adelantarán algo de dinero para que pueda gastar en su viaje, tal como se lee en la legislación laboral. El duda si le conviene viajar, porque cuando no está, no puede escribir y si no puede escribir no puede cobrar. Como Augusto no tiene un solo trabajo sino tres y cada medio tiene sus tiempos, por lo general en verano se queda a disfrutar de la ciudad vacía, a pesar de las protestas de su familia. Siempre es bueno estar en el verano para cubrir ausencias y tal vez conseguir más notas.

Los dos son periodistas y hasta hacen el mismo trabajo: escriben y editan la misma cantidad de notas, en la misma revista. Augusto cobra allí un total de $ 2.000 al mes, cifra que arregló en 2007 con el jefe de redacción. Natalia entró a la revista en el mismo año, con un sueldo de $ 3.000, pero hoy ya cobra $ 6.000. Augusto es un trabajador de prensa no asalariado, pero todos lo conocen como “colaborador”, eufemismo que proviene del Estatuto del Periodista y que reemplaza a la palabra “precarizado”, más apropiada para su caso. Natalia es una trabajadora de prensa asalariada y no hacen falta eufemismos.

Cuando la empresa se resiste a aumentar los sueldos, hay asamblea y Natalia es de las que piden la palabra. Augusto tiene que ocultarse en su casa, porque sabe que si aparece en una asamblea, la semana próxima no escribirá, tal vez no vuelva a escribir ni editar en la revista y es posible que durante tres o cuatro años tenga que hacer un juicio contra la empresa para cobrar unos pesos. Para Natalia y sus compañeros, Augusto es invisible, o al menos lo ven muy esporádicamente.

Para la empresa, Augusto es un proveedor de servicios cuya factura se apila en un escritorio con las del plomero, la del encargado de la limpieza y la del negocio de productos de oficina. Para el jefe de redacción, Augusto es un dolor de cabeza con el que tiene que lidiar para hacer maravillas con los números y asegurarle sus $2.000. Es un amigo, pero es un problema y para continuar pagándole tiene que decir que no a las decenas de aspirantes a Augusto que lo llaman o le mandan mensajes de correo electrónico.

Augusto y Natalia tienen también una percepción diferente de las otras estaciones, las de la vida. Ambos orillan los 40 años y la jubilación es algo lejano, pero igualmente Natalia se siente un poco más segura y sabe que si conserva el trabajo alguna vez se retirará con 30 años de aportes y una retribución que saldrá de sus mejores sueldos de los últimos diez años. Augusto espera algún día que sus amigos lo llamen para un trabajo en relación de dependencia, porque teme que más tarde o más temprano le falten las fuerzas para tres trabajos, cero vacaciones, cero fines de semana y pocas horas de sueño. Teme que en un tiempo deba empezar a dejar de “colaborar” en algunos medios y a vender los ahorros que hizo con el despido de su último trabajo de prensa asalariado. Y después el departamento en el que vive con su familia y después, a jubilarse con la mínima de las mínimas, gracias al monotributo que viene pagando religiosamente para poder trabajar. Natalia sabe que si se enferma, tiene obra social y además alguien en la revista la reemplazará hasta su regreso. Tal vez le toque a Augusto.

Si la historia precedente fuera producto de la ficción, el lector podría aliviarse suponiendo que tal cosa no ocurre. Pero lo único que no es cierto son los nombres.

15.12.10

Periodistas google


En Internet encontramos esta historieta que habla de determinadas formas de trabajo de los periodistas en la época de Internet.

25.11.10

Consejos para el tratamiento periodístico de la violencia de genero.


Hoy se conmemora el Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia las mujeres,para observar la magnitud del problema basta decir que en Buenos Aires el Programa de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de la Secretaría de Derechos Humanos del gobierno de la Provincia de Buenos Aires recibió desde octubre del año pasado más de 11.600 llamadas telefónicas de mujeres en situación de riesgo.
¿Cómo informan los periodistas sobre el tema? Periodismo social elaboró un informe sobre el tema que puede leerse haciendo click aquí.

Por nuestra parte incluimos el decálogo elaborado por la Red Par (Periodistas de la Argentina en Red para una comunicación no sexista) que bien podría estar pegado en las redacciones de los medios.


1.- Es correcto utilizar los siguientes términos: violencia contra las mujeres, violencia de género y violencia machista.

2.- La violencia de género es un delito, en tanto y en cuanto constituye una conducta antijurídica que debe ser prevenida y sancionada. Es un problema social, un atentado contra el derecho a la vida, la dignidad, la integración física y psíquica de las mujeres. Es en definitiva, una cuestión concerniente a la defensa de los derechos humanos.

3.- Desterramos de nuestras redacciones la figura de «crimen pasional» para referirnos al asesinato de mujeres víctimas de la violencia de género. Los crímenes pasionales no existen

4.- Lo importante es proteger la identidad de la víctima, no la del agresor. Dejar en claro quién es el agresor y quién es la víctima, y señalar cuáles pueden ser las actitudes y situaciones que ponen en riesgo a la mujer en una relación violenta.

5.- Hay informaciones que pueden perjudicar a la víctima y a su entorno. No siempre es conveniente identificarla. Es ofensivo para la víctima utilizar diminutivos, apócopes, apodos, etc. para nombrarla.

6.- Nunca buscaremos justificaciones o motivos que distraigan la atención del punto central: la violencia.

7.- Es imprescindible chequear las fuentes, sobre todo las oficiales.

8.- Mantener el tema en agenda, denunciando la violencia en todas sus expresiones: psicológica, económica, emocional, sin esperar la muerte de las mujeres. Abordar el relato de los hechos tomando en consideración su singularidad, pero también aquello que lo asemeja a otros casos. Eso permitirá abandonar consideraciones tales como «otro caso de»…., «un caso más de…», evitando un efecto anestesiante.

9.- Tener especial cuidado con las fotos e imágenes que acompañan las notas. Respetar a las víctimas y a sus familias, alejarse del sexismo, el sensacionalismo y la obscenidad. Nunca robar imágenes o audio a la víctima. Cuando se musicaliza, no usar temas que remitan al terror, ni que contengan letras que hablen de «amores enfermos» o celos.

10.- Siempre incluiremos en la noticia un teléfono gratuito de ayuda a las víctimas y cualquier otra información que les pueda ser útil.

11.11.10

Decalogo de periodistas colaboradores

Extraigo este decalogo de una página ya abandonada sobre los periodistas colaboradores, que como se sabe, es uno de los engranajes principales de los medios.

COLABORADOR
Nosotros somos el motor de los medios

1) PRESENTACIÓN DE SUMARIOS. Ya sea por mail o por teléfono, es conveniente presentar de a una o dos notas, no más, y sin especificar de dónde sacamos la información ni las fuentes directas. Es conveniente decir que nosotros tenemos los contactos. Podemos desglosar los ítems de la nota, pero sin especificar detalles, dentro de lo posible. Sabemos que incluso en algunos países los sumarios se pagan.
2) PLAZO PARA SUMARIOS. Después de la presentación de sumarios debe haber un tiempo acordado para que te contesten si quieren o no la nota. No te pueden pedir que los "banques" con esas "buenas ideas" antes de pasárselas a otros medios. Así lo único que logran es tenernos produciendo cada vez más y más sumarios.
3) Cada sumario tiene que estar firmado por su autor con los respectivos datos de contacto. Asimismo, el periodista colaborador debe guardar el mail de recepción o algún tipo de constancia que implique una responsabilidad del medio en haberlo recibido. En caso de haber propuesto notas por teléfono, es recomendable mandar el mail también al editor, para que quede un registro.
4) NEGOCIACIÓN DE CONDICIONES. Preguntar e intentar establecer con el editor: fecha de publicación, monto y fecha de pago.
5) GASTOS DE PRODUCCIÓN. Estipular cuáles son y cómo se facturan: Incluir tarjetas de teléfono, café con el entrevistado, viáticos, otros.
6) PARA LOS QUE RECIÉN EMPIEZAN. Tener en cuenta que no se debe trabajar gratis, porque es una forma de esconder la esclavitud.
7) EL PERIODISTA COLABORADOR COBRA POR HACER NOTAS Y NO POR EDITAR. Ciertos medios ofrecen la posibilidad de que cada periodista edite su nota y esté pendiente del cierre editorial desde su casa vía mail o teléfono, con la excusa de monitear su producción ¡Error¡ Ese trabajo de excelencia del editor no sólo no lo pagan, sino que es una forma de hacerle un favor al medio que debería contratar más personal. Aunque no sepas cómo va a salir tu nota, no entres en su juego.
8) EL PERIODISTA COLABORADOR NO ES PRODUCTOR. Estar presente en una producción de fotos puede agregar material a la nota, sobre todo si se trata de perfil de personaje, pero el periodista NO DEBE resolver un asunto que le corresponde a un creativo o productor, como ir a buscar o devolver materiales o ropa utilizados.
9) DERECHOS ADQUIRIDOS. Por cada nota en la que debemos trasladarnos a zonas alejadas u otras ciudades deben pagarnos un seguro. Algunos medios lo hacen, otros no.
10) DESPIDOS. Los periodistas colaboradores sufrimos una forma encubierta de despido: no nos piden más notas y listo, Pero hay países en los que se abona una suerte de resarcimiento a modo de indemnización.

Estas prácticas ya forman parte del trabajo de muchos compañeras y compañeros. Cambiar las condiciones de nuestro trabajo también depende de nosotros. No estás solo, sumate a los periodistas colaboradores.Periodistas colaboradoresPara que el periodismo deje de ser un hobbie y vuelva a ser un oficio.

BAJALO, IMPRIMILO, PEGALO EN LAS REDACCIONES.

-TATUÁTELO-

LA MOVIDA LA HACEMOS ENTRE TODXS.

9.11.10

¿Cómo será el futuro del periodismo?

¿Cómo será el futuro del periodismo? ¿Qué tipos de capacidades deberá tener? Los invito a compartir este artículo publicado por el blog Centro de Periodismo Digital.

De la infografía al videojuego periodístico

Tal vez los periodistas del futuro tengan que saber escribir en HTML, crear animaciones con Flash o programar videojuegos y redes sociales", dice Ian Bogost, escritor de 'Newsgames. Journalism at play', en una entrevista para el blog VisualMente. Bogost plantea esto porque ha visto en la infografía digital un acercamiento a las cualidades del videojuego, unas cualidades que podrían arrastrar a los usuarios a jugar con los datos hasta obtener el resultado informativo que desean.

Pone un ejempo: un mapa de Estados Unidos coloreado con los resultados electorales. Explica que una persona que se acerque a este mapa se preguntará en cuántos Estados necesita ganar su candidato, y prueban diferentes combinaciones de Estados para ver las posibles configuraciones que llevarían a su preferido a la Casa Blanca.

En la entrevista, Ian Bogost reconoce que unir videojuegos y periodismo es una nueva tendencia difícil de asumir para las compañías en los tiempos que corren, pero cree que puede haber muchos periodistas dispuestos a hacer la prueba.

También deja claro que relacionar información y juego no implica sacrificar la precisión y la claridad en el producto final. "La infografía puede ser divertida porque arroja luz sobre la información de diferentes formas que hacen el gráfico atractivo para lectores que de otro modo quizá no se fijarían en la información", explica Bogost.

Bogost también alega que el gran potencial de los juegos periodísticos está en la posiblidad de crear sistemas que representen cómo funciona el mundo y le pide a los jugadores entender y vivir esa lógica.

7.11.10

Consejos para redactar reportajes de investigación periodística

Gracias a los oficios twitter de Sala de Prensa (el emprendimiento del incansable mexicano Gerardo Albarrán que puede encontrarse en @saladeprensa) pude conocer re-visto un blog sobre el periodismo de investigación auspiciado por una institución alemana. Inmediatamente la incorporamos a nuestras lecturas y te invitamos a conocerlo haciendo click en http://www.re-visto.de/

Entre otras cosas descubrimos ahi esta nota. Cómo redactar reportajes de investigación periodística escrita originalmente por Marcus Tanner, corresponsal del diario británico The Independent en esta región de Europa, lo que le llevó a cubrir la desintegración de la antigua Yugoslavia y la caída del comunismo en Rumania y Bulgaria y traducido por la gente de re-visto

Transcribimos los consejos.

■ Siempre que sea posible, trate de empezar con una introducción colorida en lugar de afirmando simplemente un hecho.
■ Busque una persona/ familia/ situación/ historia de interés humano con la que ilustrar el dilema/ hecho sobre el que esté escribiendo.
■ Si trata el tema de las mujeres que empiezan a tener hijos a los 40, comience mejor hablando de una de ellas que indicando que “el 20 por ciento de las mujeres que hoy en día dan a luz a su primer hijo tienen 40 años o más”.
■ Asegúrese de que la introducción refleja del resto de la historia. Debe ser un inicio relevante.
■ No basta con que la introducción sea colorida: ésta ha de servir de guía hacia el reportaje.
■ No se olvide de la introducción. Si nos ha presentado a Julia teniendo su primer hijo a los 41 años, resultaría poco satisfactorio que no volviera a aparecer. Avanzado el reportaje, el lector querrá más sobre ella, así que guarde algo de material/ datos para aportarlos en la conclusión.
■ Es fácil enamorarse de algún pasaje o hecho interesante pero no significativo para el resto de la historia.
■ Una introducción colorida es una buena forma de captar lectores. No vaya demasiado lejos.
■ Una introducción colorida no debe extenderse más allá de los uno o dos párrafos, pues de lo que se trata es de resaltar el punto substancial de la historia.
■ Esta segunda parte debe contener un diagnóstico conciso del fenómeno que desea describir. Debe ir acompañado de hechos, cifras y porcentajes.
■ La segunda parte de tu reportaje debe estar dotada de la mayor cantidad posible de hechos firmes. En este espacio es fundamental que nada sea vago, carente de fuente, descontextualizado o impreciso.
■ Contextualice todos los datos relevantes. No escriba: “100.000 personas han perdido sus empleos en los últimos años”; sino: “de acuerdo con los datos para 2009 de la Cámara de Comercio, 100.000 personas se han quedado sin trabajo durante los pasados 12 meses, la mayoría de ellas en el sector del transporte. En consecuencia, el número de desempleados se situaba a principios de 2010 en 350.000, lo que equivale al nueve por ciento de la población activa”.

Sea escueto con los títulos

■ Los títulos personales largos roban espacio valioso. No desperdicie palabras presentando a profesionales y a políticos con el nombre completo de sus cargos.
■ No hace falta que escriba “John Smith, secretario de Estado de Economía, Exportaciones, Importaciones, Negocios y Comercio”. Diga, simplemente, “John Smith, ministro de Economía”. Son cinco palabras contra 12.
■ Evite el título de presidente a no ser que se trate del jefe del Estado o de alguien que ocupe una posición similar, por ejemplo, el presidente de la Corte Suprema. Opte por director, directivo, jefe, representante, responsable.
■ Así, en lugar de “presidente del consejo ejecutivo de la empresa química Glaxo”, escriba “representante de la química Glaxo”.
■ No llame “doctor” a los citados a no ser que sean médicos.
■ Use director, y no director jefe, etc.

Exponga los datos correctamente

■ Compruebe todos los datos y cite a las fuentes cuando sea necesario.
■ Esto es aplicable a datos poco conocidos, controvertidos y discutidos.
■ Si parece que está siendo descuidado o evasivo con sus datos, el reportaje podría venirse abajo.
■ No pierda el tiempo indicando fuentes de datos poco peliagudos.
■ No hace falta, por ejemplo, que diga de dónde ha sacado el número de habitantes que tiene un país.
■ Algunas estadísticas, como las del desempleo, deben citarse junto a una corta referencia a la fuente porque de trata de datos que sí generan cierta controversia. Solemos querer saber de dónde proceden las cifras, es decir, si son de la Cámara de Comercio, del Ministerio de Trabajo, etc.
■ Exponga detalladamente las fuentes cuando se trate de cuestiones más complejas, controvertidas o discutidas.

Déle el tono adecuado

■ Trate de no sonar ni como un informe de la Unión Europea, es decir, seco y oficial, ni como un periódico sensacionalista.
■ Evite el presente (“La enfermera me está persiguiendo”).
■ Evite los puntos suspensivos (“La miré a los ojos…”).
■ No abuse de las exclamaciones (¡Tenía aspecto de loca!).
■ Evite las cursivas, las repeticiones y las mayúsculas (“Alguien está gritando… ¡Alguien está GRITANDO!”).
■ No haga uso de comparaciones exageradas; no compare una mala estancia en un hospital con una prisión o un campo de concentración nazi.
■ No equipare a unos funcionarios malhumorados o desagradables con Hitler.
■ tilde de fascista a nadie aunque él mismo se designe de tal modo.
■ No sea paternalista: no llame abuelita a una mujer mayor ni utilice su nombre de pila para referirse a ella como si tratara de una niña. Lo mismo vale para los hombres mayores, los campesinos, la gente pobre, etc.
■ Reduzca las lágrimas al mínimo.

No se lo tome como algo personal

■ No hay espacio para el autor en su propia historia. Éste debe colocarse en el lugar más discreto y neutral posible, no en primer plano.
■ Si la palabra “yo” aparece en cada párrafo, algo va mal. La única excepción para esto es que se convierta usted en el protagonista del reportaje, por ejemplo, vistiéndose de mendigo con el fin de comprobar cómo reacciona la sociedad ante los pobres.
■ No cite sin nombrar a la fuente.

Terminando

■ No reduzca el ritmo o deje ver que pierde el ímpetu.
■ Muchas veces, acabar con una cita es un buen recurso.
■ El final ha de referirse de algún modo al principio.

6.11.10

Las nuevas reglas de las noticias


Leo en el blog A los medios la traducción de unos postulados que el periodista Dan Guillmor hizo en el diario británico The Guardian. Leerlos es una interesante manera de repensar ciertas funciones del periodismo en estos tiempos. Los comparto

Veamos las ideas que plantea “Las nuevas reglas de las noticias”:

1. No debería cubrirse todo el tiempo aniversarios. Es una forma de no trabajar demasiado.

2. Podría dársele a la audiencia una participación más activa en las noticias.

3. La transparencia es el principio fundamental: debería acompañarse la noticia con un recuadro con las preguntas que al periodista le quedan sin responder.

4. Debería tenerse una comunicación con los lectores acerca de los errores cometidos en las coberturas y de lo que se puede aprender de ellos.

5. Generar espacios de conversación con los lectores que prioricen los comentarios que se publican con nombre verificado, especialmente para las editoriales o las cartas de lectores.

6. La transcripción de declaraciones no es periodismo. Sería bueno que además de los dichos se aporten los hechos.

7. Sería bueno reemplazar las expresiones que usan las fuentes por lenguaje más preciso. Por ejemplo, en los casinos no se juega, se apuesta; lo que discutíamos no era el “matrimonio gay” sino el matrimonio igualitario.

8. Deberían incluirse todos los enlaces y referencias que enriquezcan la información.

9. Si se compartieran las fuentes y los datos, alguien podría seguir desarrollando la información.

10. Podríamos ayudar a que la gente se convierta en fuente y no solo en consumidor pasivo de información.

11. Cosas como “Los 1o más…” es una forma cómoda de inventar noticias.

12. En pocos casos se justifica citar con nombre y apellido personas comunes y corrientes. A menos que se dé evidencia de que efectivamente esa persona existe y dijo lo que dijo. ¿Qué aportan tan citas de Juan Pérez y María Gómez sobre un tema cualquiera? A veces uno tiene la impresión que el periodista se inventa esos nombres para decir lo que tenía ganas.

13. Si se le concedió reserva a una fuente que mintió o simplemente, usó al periodista en una operación, debería considerarse la difusión de ese nombre. Y esa fuente debería conocer que eso podría ocurrir.

14. La palabra “debe” no tendría que usarse en las notas editoriales.

15. Es valioso referenciar a otros medios o sitios donde se esté cubriendo la información que se ofrece para dar una perspectiva más amplia. Y especialmente, citar a otros medios que estén ofreciendo información que nosotros no demos o que se nos haya pasado.

16. Referenciar los aportes de los competidores es más ético que hacer como que no existen. O peor, hablar de la información sin referir quién la produjo.

17. Si se considera que un tema es importante, el periodista no debería abandonarlo.

18. Los temas o personas que se cubran regularmente deberían estar acompañados por información contextual que permita acceder rápidamente a los antecedentes.

19. Cuando la noticia lo justifique, es valioso orientar a la audiencia acerca de qué puede hacer con la información que se ofrece.

20. Es imprescindible que los públicos conozcan quién está atrás de cada información. Las fuentes oficiales se esfuerzan por intervenir en las noticias sin que se note su influencia. Y muchos periodistas le conceden el beneficio del anonimato en lugar de mostrar a la audiencia cómo presionan para dar su versión.

21. La evaluación de una situación debería hacerse de manera ecuánime, sin exagerar los riesgos ni abusar de anécdotas de situaciones extremas que puedan generar pánico o preocupación en los lectores.

22. Evitar publicar esas columnas de políticos, funcionarios y empresarios que suelen ser escritas por sus colaboradores. Que publiquen estas columnas en sus sitios web.

Algunos de ellos parecen tan obvios que es raro que no se cumplan