1.11.10

Periodismo free lance o periodismo portátil.

Hoy mientras leía el interesante libro de crónicas de Juan Pablo Meneses Equipaje de mano, recordé esta nota que había publicado originalmente en De profesión periodista un extinto blog.
Se trata de una descripción de sus ventajas y desventajas del periodismo portátil. Es extensa, pero vale la pena..

Cada vez con más frecuencia me preguntan: ¿Conviene ser un periodista freelance ? Y siempre, irremediablemente, aunque sea en la cafetería de una ciudad helada o en las arenas de una playa tropical, digo claramente que no. No conviene, amigo. Y lo digo seriamente.

Desaliento a los periodistas de redacciones cansados de sus jefes, de sus editores que les cortan textos sin leerlos, de los sueldos bajos, de sus caras azules de tanto reportear por teléfono y no salir a la calle salvo cuando hay un amago de incendio. Desmoralizo a los estudiantes de periodismo que sueñan con una vida de viajes, aventuras, mujeres vaporosas, carreras de autos y guerras crueles en países exóticos y que ven en el reportero independiente una suerte de último héroe en tiempos dominados por los grandes multimedios.

No solo eso. Les cuento que en este negocio se paga poco, mal y tarde. Que no hay contrato fijo (hasta los periodistas de redacciones cada vez tienen menos contratos en blanco). Que se vive de lo que se produce (con el terrible peligro de mercantilizar tu vida). Que trabajar sin horarios equivale, finalmente, a estar todo el tiempo conectado. Y a los nuevos, que se creyeron eso de que la era digital -con tecnología al alcance de cualquier mano- democratizó los medios, les recuerdo la frase base de la economía de hoy: el grande se come al chico. Y el periodista independiente, por mucho trabajo que tenga, siempre será el insignificante dentro de un océano de tiburones.

Les advierto que no solo van a tener que escribir y viajar (los dos grandes amores del periodista), sino que deberán aprender a buscar temas, producir historias, vender artículos, financiar reportajes, negociar una buena paga, y además cobrarla. Y para cobrarla no solo deberán tener paciencia (algunos, especialmente en Latinoamérica, llegan a tardar más de un año en pagarte), sino que también deben tener una adecuada cuenta de banco, facturas internacionales (el freelance suele trabajar para varios países) y hasta un código Swift para los reembolsos en otras monedas.

Les recuerdo que todas esas actividades juntas (las periodísticas y administrativas) las deberán hacer por lo menos una vez a la semana: no hay en toda habla hispana un medio que te pague un trabajo con lo suficiente para vivir un mes. Les agrego que la mayoría de la gente trabaja con horario de oficina, así que por las tardes se sentirán solos. Que las cuentas llegan y no te esperan. Les digo que en muchos casos serán tratados con la óptica del inmigrante ilegal: si no te gusta, te jodes.

Y ahí, cae sobre nuestras despistadas cabezas la pregunta: ¿Uno es freelance por opción, o porque no quedó otra alternativa? ¿Será que uno elige conscientemente vivir lejos del amparo contractual de un gran medio, o es que finalmente las circunstancias -políticas, económicas, religiosas y sociales; por nombrar las más obvias- son las que nos llevan a estar en la industria, pero desde un costado?

La misma pregunta se le podría hacer a cualquiera que viva al margen: ¿Estás fuera porque quieres o porque no te dejan entrar? Y curiosamente es posible, muy posible, que el aislado responda lo mismo que muchos periodistas freelance : por las dos razones. Y las dos al mismo tiempo.

Siempre las dos al mismo tiempo. El periodista independiente no tiene jefe, y tiene muchos a la vez. Es dueño de su tiempo, y es esclavo del reloj. Es el mercenario pragmático, y es un romántico sin remedio. Es un afortunado que tiene tiempo para viajar, y es la carne de cañón que tenemos para las emergencias. Es libre, y está atrapado.

Oficina portátil

Siempre he trabajado como freelance , aunque fue a partir del año 2000 que comencé a llamar a mi estilo de trabajo "periodismo portátil". Ese año había ganado algo de dinero en un concurso de crónicas, y con los dólares en el bolsillo me compré una laptop y una cámara digital. Metí todo en una pequeña maleta y me fui de Chile a escribir historias por el mundo. Ya van más de ocho años y todavía no regreso.

Una de las influencias para lanzarme a la aventura fue la novela Historia abreviada de la literatura portátil , de Enrique Vila-Matas. Desde las primeras páginas sentí que los requisitos de admisión para ser un buen "shandy" [cofradía creada por el escritor español, tomada de La vida y opiniones del caballero Tristram Shandy , de Lawrence Sterne] eran similares a los que debía tener todo el que quisiera hacer periodismo portátil: "Poseer como primera condición una obra ligera, transportable, nada retórica y que ocupe poco lugar en la maleta. Debe ser, además, un viajero impenitente, casi un nómada. No pretender grandes ideales, ni plantearse propósitos sublimes. Funcionar como un individuo autónomo. Ser lo suficientemente insolente para enfrentarse con el orden establecido y sentir solidaridad por los desheredados de la Tierra".

Así como Vila-Matas ha confesado que "lo importante no es ambicionar la fama o el ser escritor, sino escribir", creo que la principal ambición del periodista portátil debe ser poder viajar y sobrevivir de lo que se escribe, por sobre los laureles efímeros o los aplausos de las academias estilísticas. En tiempos que cada vez más periodistas se convierten en periodistas freelance por la única meta de poder subsistir teniendo independencia de sus jefes, el que se vuelca al periodismo portátil busca además -y por sobre todo- recorrer diferentes mundos y vivir de lo que vas contando.

No es casual que mi primer libro de crónicas se llame Equipaje de mano , el nombre de la maleta emblema de lo portátil. Ni que haya sido escrito en cibercafés de medio mundo. Ni que cada una de sus diez crónicas fuera editada por un escritor distinto desde una ciudad diferente del planeta (Juan Villoro desde Barcelona, Alberto Fuguet desde Santiago de Chile, Alma Guillermoprieto desde el D.F., Jon Lee Anderson desde Bagdad; citando algunos ejemplos). Tal vez por eso me gusta pensar en Equipaje de mano , como el primer libro completamente de periodismo portátil.

Desde que partí, el periodismo portátil ha tenido sus cambios técnicos. Por ejemplo, ya no es necesario cargar una laptop. Desde que comprobé que en el mundo hay casi tantos cibercafés como pobres y que cada vez cuesta más barata la hora de conexión, eliminé el riesgo de que me robaran la computadora y adopté los centros de Internet como mi despacho. Una oficina portátil que está en cualquier sitio y que se parece mucho a la redacción de un diario. Solo que a diferencia de los periodistas de planta, que ven todos los días a la misma gente, en la oficina portátil casi nunca ves la misma cara dos veces.

País portátil se llamó la novela que en 1968, en pleno boom latinoamericano, se ganó el premio Biblioteca Breve de Seix Barral. Hace poco le preguntaron a su autor, el venezolano Adriano González León, si sería posible hacer poesía con las noticias de todos los días. Adriano respondió con singularidad: "Las noticias de todos los días son completamente imbéciles, sobre todo las políticas, pero las noticias curiosas sí dan pie para soñar". Al igual que el autor de País portátil , creo para el periodista portátil la noticia diaria es anécdota, y que la anécdota es su verdadera noticia. Esa debe buscar.

Cada vez con más frecuencia me preguntan: ¿Conviene ser un periodista freelance ? Y siempre, irremediablemente, aunque sea en la cafetería de una ciudad helada o en las arenas de una playa tropical, digo claramente que no. Los costos son muy altos, para un beneficio demasiado menor. Para eso, mejor ser un periodista portátil.

Gracias al periodismo portátil he disparado un fusil AKA47 en Vietnam, aparecí en una película porno en Nueva York, estuve en un torneo de niños boxeadores en el pueblo del poeta chileno Jorge Teillier, celebré el título mundial de Fórmula 1 con el piloto campeón y vi argentinos llorar su encierro en un pueblo abandonado de España. Además, aprendí a diferenciar los medios que no te pagan nunca de los que te publican todo, y saber cuándo subir la tarifa o en qué momentos pasar un artículo gratis. Entendí que cada compromiso asumido es sagrado, y que en las fallas se perjudica tu nombre: tu verdadero capital.

Y aunque he comprobado que es posible conseguir cierta estabilidad laboral y vivir de tu trabajo siendo un abnegado periodista freelance , vuelvo a inclinarme cada día por el periodismo portátil. Ese que tiene su oficina en cualquier ciudad y que busca algo tan simple como querer sobrevivir escribiendo historias por el mundo. Por algo, uno de sus requisitos es: no pretender grandes ideales, ni plantearse propósitos sublimes.

3.7.10

Batea: Caramelo Criminal



La agrupación sudámericana Caramelo Criminal, integrada por Paco Mendoza y Don Caramelo, residen actualmente en Alemania y durante el mes de junio estarán visitando Guatemala para ofrecer cuatro presentaciones en distintos lugares del país.

Paco Mendoza es un rapero y cantante argentino con descendencia peruana y paraguaya. Estilísticamente se mueve entre el reggae, el dancehall y el reggaeton, cantado tanto en lengua española como en la alemana.

En su adolescencia, emigró con su familia a Alemania, en dónde rápidamente entró en contacto con la escena reggae local. Su hermano mayor fundó, junto a músicos alemanes, la formación de hip hop Blumentopf, y poco tiempo después él mismo formó parte de un grupo popular de raggamuffin, llamado Raggabund.

En el año 2004, Mendoza se juntó con el grupo de productores Silly Walks y comenzaron el proyecto Caramelo Criminal, que aún siendo casi todos nativos de Alemania, cantaban sus letras en castellano.

En el año 2006 Raggabund ganó el Grammy de Reggae alemán, el premio más reconocido de la escena local

Si te animas a escucharlo hace click acá (Link resubido y funcionando)

7.6.10

Diá del periodista.


"A ver, profe, vuelvame a decir para qué sirve el periodismo - le pedí sentandome en el suelo del patio. Santos deapareció en el interior de la casa. Volvió con un puro encendido que desprendía una fina línea de humo. Mientras hablaba, el puro hacía dibujitos en el aire.

- Es la última pinche barrera que nos impide caer en la barbarie. Sin periodismo, sin circulación de información, todos levantaríamos la mano cuando el big brother lo dijera. Es la voz de los mudos y el oído extra que Dios le dió a los sordos. Es el único pinche oficio que aún vale la pena en la segunda mitad del siglo XX. Es el equivalente moderno de la piratería ética, el aliento de las rebeliones de los esclavos. Es el único puñetero trabajo divertido que áun puede practicarse. Es lo que impide el regreso al simplismo cavernario. Contradictoriamente, es un asunto donde nuevamente hay cosas eternas: la cerdad, el mal, la ética, el enemigo. Es la mejor literatura, porque es la más inmediata. Es la clave de la democracia real, porque la gente tiene que saber qué está pasando para decidir cómo se va a jugar la vida. Es el reencuentro entre las mejores tradiciones morales del cristianismo primitivo y las de la izquierda revolucionaria de fines del siglo XIX. Es el alma de un país. Si periodistas todos seríamos muertos y la mayoría ciegos. Sin circulación de información verídica todos seríamos bobos. Es también el refugio de las ratas, la zona más contaminada, junto con las fuerzas policíacas, de toda nuestra sociedad. Un espacio que se dignifica porque lo compartes con los tipos más abyectos, más serviles, mas mandilones, más corruptos. Y por comparación te ofrece las posibilidades de la heroicidad. Es como si metieran el cielo y el infierno en una licuadora y tuvieras que trabajar en movimiento. Es una albañileríadel sentido común... ¿Con eso tienes o le sigo?"


Fragmento de la novela Sintiendo que el campo de batalla... de Paco Ignacio Taibo II. Ed El juglar, 1989

1.5.10

Batea (la discoteka del Bazar): David Lebón.


Hace ya un tiempo que no escuchaba a David Lebón, ayer en la casa de Esteban me puse a escuchar este, su último disco, y la verdad es que me lleve una sorpresa muy grata. Me remontó a las buenas épocas donde admirabamos a Lebon más por su habilidad de tocar la guitarra que por levantarse a Pata Villanueva.
Gracias Mono Hereje por la recomendación. A él protestenlé si no les gusto.
Bajatelo haciendo click acá (Link tomado del blog Poe nunca sonrió)

17.4.10

Se vienen las bicis

Fernando de la Orden es un fotografo argentino que recopiló fotografías cuya protagonista es... la bicicleta. Con ellas está haciendo un libro que parece que está en imprenta. Si queres pispear como viene quedando date una vuelta por http://delaorden.multiply.com/photos/album/5/5

De ahi le secuestramos un pedacito del prologo escrito por Raquel Garzón.

Esa fascinación indeleble, anarquía bípeda que milita en los pedales antes que escoger la polución que siempre acarrean las cuatro ruedas, se retroalimenta en las imágenes de Bicis, el libro que Fernando de la Orden nos propone, sumando bicicletas pescadas in fraganti, por él y otros fotógrafos, en los rincones más diversos del globo. Estas fotos engarzan el pulso acelerado y el sudor de los cuerpos con la honestidad poética y brutal de un artefacto, que promete llevarnos sólo hasta donde podamos llegar, hasta donde nos den las piernas. Una ética sencilla del esfuerzo y el límite, que garantiza una cuadra más y otra, una tercera... mientras no se acabe el aire.

Y una fotito, con perdón, Fernando

Estoy tentado de hacer el chiste de voy pedaleando a comprarlo pero me voy a retener (¿o no?).

3.4.10

Bienvenido Aliverti a nuestra cruzada.


El diario Página 12 editó ayer en su suplemento Mujer una serie de notas polemizando sobre Ricardo Arjona. De ese grupo de notas los invito a leer la de Eduardo Aliverti que ha sido condecorado por nuestro movimiento como socio honorario anti-Arjona.


Los pingüinos y otras metaforas frias

Por Eduardo Aliverti



Sí, es cierto, vengo a ser una especie de militante antiArjona. Pero no es que no puedo soportarlo y listo, porque si es por eso uno no tolera a mucha gente y entre ella músicos, solistas, bandas. Sin embargo, lo de este tipo es casi inexplicable.

Es un terrorista métricosintáctico. Sus rimas y metáforas son un mamarracho indescriptible, hasta el punto de parecer una estructura cómica, ridícula ex profeso, que usaría para reírse de sí mismo o a fin de mofarse de las chongadas románticas. Pues no. El aclara que no y lo aclara muy en serio. Más todavía: la nota de respuesta que le envía a Fito es tan enroscada, tan pornográficamente adjetivada, tan improbable de seguir sin releer varias veces, que deja claro estar ante alguien que debe creerse Góngora sin joda. Y hay la yapa de que su basamento rítmico tampoco ofrece particularidad alguna y no llega siquiera a ser pegadizo, precisamente porque sus atentados métricos no resisten el encaje con la melodía. Entendámonos: no es chinguichingui, no es una que sepamos todos para pasar el rato, no es que canta mal pero queda disimulado por lo melódico, o no es que esto se subsume en que canta bien. No, no y no: es malísimo de toda maldad. ¿Y entonces? Y entonces no sé. Lo único que se me ocurre, como hipótesis muy doméstica, es que el público que lo sigue encuentra en esas letras bizarras algo así como una sencillez compleja y que, en consecuencia, siente al adefesio como un hecho provocativo, raro pero entendible, o incomprensible pero curioso.

Y el resto lo haría que el tipo está fuerte y esa cosa de algunos públicos masivos, capaces de sentir que el cantante dedica los temas al oído y sentimientos particulares de cada quien. De otro modo, a mí por lo menos no me entra en la cabeza que enormes multitudes se enganchen con que hay que aclarar el panorama porque hay pingüinos en la cama; o que algo es más raro que ver a Lady Di en el subte de París.

Como también es conocido que no me banco a Calamaro, podría señalárseme que no hay mucha diferencia que digamos entre eso y llevarse la flor y la ceniza para dejar el florero y el cenicero. Por ejemplo. Pero no es lo mismo. Calamaro tiene una historia en su género, y algunos o varios temas muy buenos, de última es tarareable y entra en el rango de los fenómenos o impactos que uno puede no compartir pero sí razonar como descifrables. Arjona no. No cabe en ninguna categoría de calidad mínima, en nada de nada. Supongo, también, que su caso se relaciona con la devaluación que sufre el buen gusto a nivel de este tipo de masividad. Y más específicamente, el crecimiento del desprecio por el buen lenguaje. O, de piso, por las armazones poéticas o de rimas vulgares pero con algún sentido común. Si se escucha “no te vayas corazón/no te vayas ilusión”, o el rimado pega mano con verano y mundo con profundo, uno dice que es grasa, mediocre, barato, fácil mal. Pero, de vuelta: tiene lógica. ¿Cuál es, en cambio, el raciocinio que puede aplicarse a las barbaridades que escribe y compone Arjona? Ninguno, como no sea –para subrayar aquello de la teoría de café– que el tipo encontró un código de lo raro o, mejor, de lo escatológico. Que eso prendió muy fuerte por alguna razón. Y que entre él y su público lo retroalimentan, al código, porque hallaron una suerte de símbolo de pertenencia, de identificación, a través de lo horrible. Como otras tribus urbanas, después de todo.

Pero bueno. Mejor voy a fijarme si no hay aves marinas en la cama que aclaren mi perspectiva.

2.4.10

Papel picado, prensa canalla

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la canallada de Malvinas.

¿Hay alguno de estos presos?

20.3.10

Disco de Sábado (con atraso): Yeska Skafrocubanjazz



En esta ocasión (y disculpandome por la ausencia) les presento a Yeska Skafrocubanjazz, para los amantes de las mezclas esta es una coctelera especial en la que combinan los ritmos afro, los fraseos de jazz y ese ska permanente. Son David Urquidi saxofones; Walter Miranda piano; Seth Zwerling trompeta; Alfredo Ortiz batería y timbales; Joey Kraut guitarra; José Esquivel bajo; Long John Oliva congas, bongos, percusiones y Sheffer Bruton en el trombón.
Ellos forman el grupo californiano Yeska y la música que tocan, según ellos, es una fusión del ska jamaiquino y el jazz cubano, de ahí el nombre del disco: Skafrocubanjazz. Disco que puede bajarse haciendo click acá
Contame si te gustó dejandome un comentario o por supuesto a elbazardelosmilagros@yahoo.com.ar
El link está tomado de el blog de ska House of fun

20.2.10

Batea: disco de sábado, tributo reggae a Los Redondos


Hace un tiempito, al pùblicar Oktubre, habiamos también cargado un tributo a Los redondos hecho por bandas de La Plata. Algunos fanáticos de la banda amenazaron con quemarnos El bazar, hoy nos arriesgamos de vuelta.
Se trata de un tributo reggae a Los Redondos y alguno dirá "que necesidad hay..." pero es lo que hay.
La lista de temas es la siguiente.
01 - Esa Estrella Es Mi Lujo (Karamelo Santo)
02 - Etiqueta Negra (Aminowana)
03 - Semen Up (Andando Descalzo)
04 - Gualicho (Pa' Ella Virgen)
05 - Un Angel Para Tu Soledad (Pintabien)
06 - Un Pacman En El Savoy (Butumbaba)
07 - Ji Ji Ji (Guillermo Bonetto y Holy Piby)
08 - Salando Las Heridas (Seraqueda!)
09 - Todo Un Palo (Nil Obstat)
10 - Caña Seca Y Un Membrillo (Chala Rasta)
11 - Superlogico (Pablo Molina y La Jah Pablo Reggae lovers Band)
12 - Motor Psico (Dread Negast Con Mikel de Kapanga)
13 - Vencedores Vencidos (Kai Lalai Con Mikel de Kapanga)
14 - El Pibe de Los Astilleros (Barrio Chino)
15 - Aquella Solitaria Vaca Cubana (Bahiano)

El disco lo tomamos del blog www.cmradio.blogspot.com que recomendamos fervorosamente si te gusta el reggae.

Bajatelo haciendo click acá y no te olvides del Password para descomprimir: chelomza

Recibimos todo tipo de insulto o elogio a elbazardelosmilagros@yahoo.com.ar

13.2.10

Disco de sabado Screaming Headless Torsos


Viene a la Argentina esta banda que aparece en el bazar sugerida (y muy bien que hace) por el catedrático Javier desde España. Gracias a él, los escuché, gracias a él.

Si queres mas info buscala vos, ¿para qué tenés Interné? Está bien entrá acá pero leé en inglés, o andate a la wikipedia que te parió.

El disco bajatelo acá

6.2.10

Dos video clips.


Con unos temitas que no me puedo sacar de la cabeza, voy taradeando como un tarareo (o era al revés?) por la calle.

Son de El cuarteto de Nos

Ustedes dirán.